Barcelona de Guayaquil, rival de Boca en la Copa Libertadores, quedó en el centro de la escena tras los incidentes ocurridos en su último partido ante Cruzeiro. Luego de la derrota 1-0, hinchas del equipo ecuatoriano arrojaron proyectiles al campo de juego en protesta por fallos arbitrales, y uno de esos objetos impactó en el rostro del árbitro paraguayo Juan Benítez.

A partir de este episodio, la CONMEBOL abrió un expediente disciplinario basado en el informe presentado por el juez, que fue calificado como contundente. El organismo ahora evalúa distintas sanciones que podrían ir desde multas económicas hasta el cierre parcial o total del estadio. Incluso, en escenarios más extremos, no se descartan quitas de puntos o una eventual descalificación, aunque esta última aparece como poco probable.

Para Boca, la situación no pasa desapercibida. El equipo dirigido por Claudio Úbeda enfrentará a Barcelona este martes en La Bombonera, pero también mira de reojo lo que pueda suceder con la sanción. En caso de que el castigo incluya jugar sin público y se extienda por más de un partido, el “Xeneize” podría verse beneficiado en su visita a Guayaquil por la cuarta fecha del grupo.

Mientras se espera la resolución final de CONMEBOL, el foco inmediato está puesto en el duelo en Buenos Aires, aunque el contexto disciplinario ya empieza a jugar su propio partido en la serie.