Sobre la calle Roma, la principal arteria de Villa Nueva Italia, el sol salió pero el agua todavía marca el pulso del barrio. No corre, sino que se queda. Se acumula en los baches, se estanca en los desniveles y obliga a los autos a avanzar en zigzag, como si cada cuadra fuera un obstáculo. A pocos metros, Venecia -otra de las calles- parece hacer honor a su nombre, aunque no de la mejor manera. Es que no hay góndolas ni postales, sino pozos invisibles bajo el agua y vecinos que miden cada paso para no caer.
Villa Nueva Italia está en Tafí Viejo, dentro de Los Pocitos, una zona que creció al ritmo del Gran San Miguel de Tucumán. Lo que antes era periferia hoy forma parte de un entramado urbano en expansión, con nuevos barrios y más población. En ese contexto, las calles de tierra consolidada quedaron expuestas a cada lluvia fuerte, como si el desarrollo hubiera avanzado más rápido que las soluciones.
“Después de cada lluvia pasan la máquina, pero no sellan. Entonces todo vuelve a romperse”, dicen los vecinos. Y repiten que se suelen realizar arreglos provisorios que duran poco y vuelven a ceder ante la siguiente tormenta. “Durante las últimas lluvias sacamos agua y barro de adentro de varios domicilios porque la calle está llena de desniveles que hacen que el agua se dirija directamente a las casas”, cuentan.
En Venecia, el problema se vuelve casi irónico: “Hay tanta agua que parece tener una laguna propia”, grafica una mujer sobre la casa de su madre que queda a un par de cuadras que la suya.
El deterioro no es solo una incomodidad: altera la vida cotidiana. “La zona está casi intransitable. Las motocicletas y bicicletas rodean los pozos y los autos tratan de evitar a toda costa esa parte”, describe Rosa otra vecina. E indica que a eso se suma una deuda histórica: “Hubo promesas de pavimentación muchas veces, pero no llegaron. Solo la mitad de la calle Roma está pavimentada”.
Más allá, al final de la calle Roma, un camino alternativo que conectaba con la Diagonal de Tafí Viejo quedó en el abandono. Los habitantes de esa zona señalan que en ese lugar se dejaron escombros, y hoy sólo hay maleza
La tragedia del fin de semana, que se cobró la vida de Mariano Robles y Solana Albornoz en esta zona, volvió a poner el foco sobre un problema que los vecinos aseguran arrastrar desde hace años. En un barrio donde se escuchan los pájaros y la tranquilidad todavía es un rasgo distintivo, los vecinos piden soluciones permanentes para problemas repetitivos.
Sistema aluvional
En Defensa Civil, el director Carlos Cambera explicó que lo ocurrido responde a un fenómeno excepcional. “Nunca habíamos tenido registros de daños de esta magnitud. En barrios como Nueva Italia había problemas normales después de una tormenta, pero no de esta envergadura”, señaló. Según detalló, la zona presenta una depresión natural entre la ruta 9 y la Diagonal, donde se concentra el agua. “Lo que importa es lo que pasa en la parte alta de la cuenca, porque eso determina el caudal que baja”, indicó.
Cuando a las inundaciones no les importan las leyes, los estudios ni los anunciosEn ese sentido, aclaró que no se trata de inundaciones tradicionales, sino de un sistema aluvional. Esto quiere decir que el agua que desciende desde zonas más altas y continúa afectando incluso después de que cesa la lluvia. “La emergencia no termina cuando deja de llover. Puede continuar hasta una hora después”, explicó. También remarcó que estos eventos extremos tienen una recurrencia de entre siete y diez años, aunque hoy se presentan con mayor intensidad.
Sobre los canales, señaló que existe monitoreo permanente, pero que las intervenciones estructurales dependen de la Provincia. “La Dirección Provincial del Agua define las obras. El municipio acompaña, pero no puede intervenir por sí solo en un canal”, precisó. Y subrayó que una de las claves está en reducir la velocidad del agua: “Las lagunas de laminación permiten dispersar la fuerza del caudal antes de que llegue a zonas urbanas”.
El municipio, por su parte, emitió una comunicación oficial en la que señaló que durante la temporada de lluvias trabajó con un Comité de Emergencias activo, difundiendo medidas de prevención y registrando pedidos de asistencia. Según indicaron, no hay reportes previos de situaciones similares en la zona ni solicitudes de relocalización o ayuda por ingreso de agua a viviendas.
Inundaciones en Tucumán: comenzamos a vivir el costo de postergar lo urgenteNo obstante, en las calles de Nueva Italia sus habitantes remarcan que sólo con mirar el paisaje hay problemas no resueltos. Entre pozos, agua estancada y caminos que se desdibujan con cada lluvia, ellos insisten en que las últimas tormentas no hicieron más que dejarlo al descubierto.