“Salimos del salón y confiamos el rumbo al GPS”, explica Daiana, quien sufrió junto a su pareja un percance similar al que les costó la vida a Mariano Robles (28 años) y Solana Albornoz (32), en Tafí Viejo. En medio del temporal, el sistema de navegación los envió por un camino de tierra que, en condiciones normales, no habría representado dificultad. Pero el sábado a la noche se convirtió en una trampa mortal.
En una época en la que los GPS prometen rutas rápidas, eficientes y sin margen de error, los especialistas son muy críticos: depender ciegamente del GPS puede ser peligroso.
Muchas decisiones erróneas al volante están directamente influenciadas por las indicaciones de navegación. En los casos más extremos, esa confianza absoluta puede derivar en situaciones límite, señalaron. El GPS puede sugerir caminos de tierra, zonas rurales o trayectos en mal estado que no son aptos para todos los vehículos. A esto se suma un factor clave que muchas aplicaciones no logran integrar con precisión: el clima. Un camino que en verano es transitable puede convertirse en un riesgo tras una tormenta. El barro, las lluvias o el desborde de un canal o río pueden volver intransitables rutas que el sistema sigue señalando como viables.
El criterio humano
Desde los organismos de emergencia insisten en un mensaje claro: el GPS es una herramienta útil, pero no debe reemplazar el criterio humano. Ramón Imbert, de Defensa Civil de la provincia, lo resume: “es muy útil para el día a día, pero en una emergencia es ‘ciego’. El algoritmo busca la ruta más corta, pero no sabe si esa calle se convirtió en un río, si hay un árbol caído o si el paso está cortado. En tormentas, el mejor GPS es el sentido común y la información oficial”.
Carlos Cambera, director de Defensa Civil de Tafí Viejo, advierte sobre una tendencia preocupante: “la gente se aferra al GPS de una manera increíble. Es un sistema no tiene en cuenta lo que ocurre en el terreno en tiempo real: niebla, lluvia, la caída de un puente o un accidente. En una emergencia, es solo un dato referencial”.
Efectos del temporal: aún hay zonas anegadas en TucumánHernán Rodríguez Salazar, de Bomberos Voluntarios de Yerba Buena, es tajante: “el GPS te manda por donde sea. No sabe si la calle está anegada o si un canal está por desbordar. Acá, en Tucumán, mandan el sentido común y la experiencia, no la maquinita”.
Por su parte, el ingeniero Fernando Torres, ex director de Defensa Civil, plantea la necesidad de un uso más consciente de estas herramientas. “Conocer el camino de vuelta a casa o hacia un punto seguro ayuda a tomar mejores decisiones. El GPS suele ofrecer la ruta más corta, pero no siempre es la más adecuada. Sería importante que estos sistemas incorporen advertencias en tiempo real sobre rutas anegadas o cortadas”.