River vuelve a transitar a jugar la Copa Sudamericana. Luego de un 2025 marcado por los errores y eliminaciones dolorosas, desde las 21.30, el equipo que dirige Eduardo Coudet visitará a Blooming por la jornada inaugural del grupo H del segundo torneo más importante a nivel clubes del continente. Tras casi una década de ausencia en este certamen (su última participación había sido en 2015), la expectativa es máxima, especialmente por el aire fresco que trajo el nuevo cuerpo técnico, tras la salida de Marcelo Gallardo, el DT más ganador de la historia “millonaria”.
Luego de la llegada de “Chacho” a Núñez, la realidad “millonaria” cambió drásticamente. El equipo encadenó cuatro victorias consecutivas que fueron coronadas con una exhibición de fútbol y goles contra Belgrano, el pasado domingo en el Monumental. De esa manera, el plantel recuperó la voracidad física y la contundencia, disipando las dudas que habían marcado el final de la era Gallardo.
Sin embargo, el estreno copero obliga al entrenador a mover piezas. Con Marcos Acuña y Maximiliano Salas fuera por sanción, y con las dudas físicas de Gonzalo Montiel y Giuliano Galoppo, “Chacho” deberá decidir si mantiene la intensidad que pregona o si apuesta por un esquema con mayor control de pelota en el medio campo.
Además, uno de los focos de atención está puesto en Juan Fernando Quintero. El colombiano, que era el eje central del ciclo anterior, ha comenzado la etapa de Coudet como una pieza de recambio debido a lesiones y a compromisos con su selección. Ahora, ya recuperado al 100%, la incógnita es si el entrenador le devolverá la titularidad para aportar la “pausa inteligente” en una zona caliente del campo en el llano boliviano o si preferirá mantener el despliegue físico de los volantes que vienen de golear al “Pirata” por el Apertura.
Blooming lleva envalentonado luego de una goleada
Mientras tanto, Blooming llega en un gran momento anímico luego de aplastar 5 a 0 a Guabirá por el torneo boliviano. Si bien jugar en Santa Cruz de la Sierra no implica el desafío extremo de la altura de La Paz o El Alto, el clima tropical y el apoyo de su gente son factores que los bolivianos buscarán explotar para dar el golpe ante uno de los favoritos al título.
River inicia su camino internacional con la idea de extender la buena racha que ostenta desde el arribo de Coudet; pero también con la obligación de demostrar que puede ser candidato en un torneo que prefería no disputar (la ilusión era clasificarse a la Libertadores, algo que no logró), pero que ahora apunta a volver a ganar.