Jerónimo “Momo” Weich, hijo del conductor y actor Julián Weich, se volvió viral después de que explicó en detalle el funcionamiento de la biopiscina que construyó en su casa de barro basada ubicada en la zona de Los Hornillos, en Córdoba.

A través de un video publicado en Instagram, el joven explicó que la biopiscina es uno de los elementos centrales de su proyecto. “Una de las cosas que más disfrutamos este verano es tener esta hermosa biopiscina donde poder refrescarnos y revitalizarnos después de cada labor”, señaló.

Uno de los aspectos que más llamó la atención fue su sistema de filtrado natural. A diferencia de las piscinas tradicionales, no cuenta con bomba ni filtros artificiales. “El agua está fresquita y transparente. Ese es el filtro natural de las plantas”, indicó.

Según detalló, la limpieza se produce gracias a las raíces de distintas especies acuáticas. “Estas plantas, como el camalote, son las que hacen el proceso de filtrado. Sus raíces trabajan constantemente y ayudan a mantener el agua en condiciones”, explicó.

Además, la biopiscina se alimenta con agua de lluvia, lo que refuerza su carácter sustentable. En su interior conviven más de diez tipos de plantas, entre ellas lirios, nenúfares y repollitos de agua, junto con pequeños peces que cumplen un rol clave en el equilibrio del ecosistema. “Las mojarritas se encargan de los mosquitos y las larvas”, agregó.

El proyecto también genera un impacto positivo en el entorno natural. “A la noche vienen las ranitas a cantar, se acercan insectos, las abejas toman agua y los pájaros se apoyan en las plantas. Es un espacio que alimenta la vida”, destacó. El agua, además, es utilizada para riego y otras actividades cotidianas, lo que refuerza su funcionalidad dentro de un sistema autosustentable.

Otro de los aspectos llamativos es que para construir la biopiscina reutilizó un tanque australiano, una estructura tradicional del ámbito rural que fue adaptada como piscina natural, permitiendo dar nuevo uso a un elemento en desuso.

Así es la biopiscina del hijo de Julián Weich