Este lunes se conocieron los primeros resultados de los estudios post mortem realizados para esclarecer el fallecimiento de un enfermero en Palermo, a causa del uso de Propofol. El hombre fallecido, Eduardo Alejandro Betancourt, tenía 44 años y fue encontrado sin vida en una silla de su departamento. Se investiga si la muerte tuvo algún vínculo con el caso conocido como “Propofest”.

Palermo: quién era el enfermero hallado muerto con propofol y fentanilo

Un anestesista fue encontrado muerto hace dos meses y se detectó el robo de medicamentos de uso hospitalario en Buenos Aires. El Hospital Italiano fue una de las principales instituciones involucradas. Ahora, se suma un pedido de investigación a la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (Anmat) para conocer cómo los medicamentos usados fueron sustraídos.

Se conoció la autopsia del enfermero de Palermo

Los resultados se dieron a conocer por la Fiscalía Nacional en lo Criminal y Correccional n.º 21. En el departamento de Betancourt se encontraron ampollas de propofol y fentanilo, según publicó Perfil. El enfermero se encontraba sentado en una silla, con sangre en la boca y “una venopuntura con halo equimótico –signo de vitalidad– en el pliegue del codo derecho”, según se informó.

No se registraron indicios de heridas defensivas ni lesiones traumáticas. Se determinó que Betancourt falleció a causa de una cardiopatía hipertrófica y dilatada con congestión pulmonar. En la cocina del departamento había ampollas abiertas de midazolam y fentanilo, dos medicamentos utilizados como sedantes que, suministrados en exceso, pueden ser mortales.

Los encargados de realizar la autopsia determinaron que la muerte se produjo entre el domingo 29 y el martes 31 de marzo, entre tres y cinco días previos a la realización del estudio que se hizo el 4 de abril a las 8 de la mañana. En un compartimento del departamento también había propofol, lidocaína, fentanilo, diclofenac, clonazepam, midazolam, dexametasona, adrenalina, diazepam, ketorolac, penicilina y succinilcolina.

El Hospital Italiano presentó una denuncia al reconocer un faltante de medicamentos. Allí pertenecían las drogas encontradas en la casa de Alejandro Zalazar, el anestesista fallecido en febrero. El Sindicato Argentino de Farmacéuticos y Bioquímicos pidió al Ministerio de Salud y a la Anmat explicaciones sobre la falta de control de estos medicamentos.