Boca iniciará una nueva participación en la Copa Libertadores con un dato que genera preocupación: los debuts no vienen siendo su fuerte en los últimos años. El equipo afrontará su 34ª participación en el torneo continental, pero llega condicionado por una racha negativa en los partidos inaugurales. En ese contexto, sólo logró tres victorias en sus últimos 16 estrenos, una estadística que refleja las dificultades para comenzar con el pie derecho.
Los antecedentes más recientes refuerzan esa tendencia. En 2025 cayó 1-0 ante Alianza Lima en Perú, resultado que terminó siendo determinante en su eliminación. En 2023 empató sin goles frente a Monagas, mientras que en 2022 perdió 2-0 contra Deportivo Cali.
Para encontrar su última victoria en un debut hay que remontarse a 2021, cuando venció 1-0 a The Strongest en la altura de La Paz. Desde entonces, los inicios fueron irregulares, con empates o derrotas que complicaron el arranque de cada campaña.
En términos históricos, el balance es más equilibrado: Boca suma 11 triunfos, 14 empates y 8 derrotas en sus debuts, aunque la tendencia reciente contrasta con esos números más favorables.
Incluso, en la última década se repite un patrón: varios estrenos terminaron 0-0, lo que evidencia dificultades para imponer condiciones desde el inicio del torneo.
Esta noche, cuando enfrente a Universidad Católica en Santiago, el equipo dirigido por Claudio Úbeda tendrá un doble desafío: empezar con una victoria y dejar atrás una racha que, más allá de los nombres y los contextos, se volvió una constante en la Copa Libertadores.
El objetivo es claro. Boca no sólo buscará sumar tres puntos, sino también cambiar una tendencia que, en un torneo de márgenes tan finos, puede marcar el rumbo desde la primera fecha.