Todos saben, no solo los productores agropecuarios, la importancia del gasoil para los sistemas productivos. Este insumo -considerado vital para el funcionamiento de todo el aparato productivo- se utiliza para mover todo tipo de maquinarias utilizadas en el campo. Ni hablar de su importancia para el transporte de todo lo que se produce; no solo en el campo, sino en todas las cadenas productivas e industriales del país. Y, por supuesto, en el transporte urbano e interurbano de pasajeros.
El gasoil debe ser considerado estratégico por parte de las autoridades que nos gobiernan.
Decimos todo esto porque debido a los conflictos bélicos que están ocurriendo en el mundo y que afectan áreas petrolíferas importantes de Medio Oriente, los combustibles subieron sus precios.
El gasoil es el principal insumo para que el campo se mueva y pueda producir y llevar los alimentos a los diferentes centros de consumo nacionales e internacionales.
Se sabe que la producción agrícola ganadera nacional consume un poco más de la cuarta parte del consumo de gasoil del país.
Es necesario que se entienda que el gasoil es el combustible que utiliza la mayoría de los vehículos de carga, desde los camiones que transportan nuestros alimentos, medicamentos e incluso los combustibles que cargamos en las estaciones de servicio, hasta los barcos que transportan mercancías alrededor del globo y que también es utilizado en autobuses y trenes.
El gasoil es además es el combustible del cual dependen tanto industrias para potenciar sus máquinas como a los productores agrarios para hacer funcionar sus tractores y poder sembrar y cosechar.
Las cifras resultan impactantes y demuestran la relevancia que tiene el campo como demandante de combustible y el notable aporte que realiza a los ingresos y a la rentabilidad de las empresas petroleras que operan en la Argentina.
En los últimos años la producción y comercialización de granos en la Argentina se consumen valores promedios que van desde 1.700 millones a los 2.000 millones de litros, considerando la producción y transporte de soja, maíz, girasol, sorgo, arroz, maní, trigo, avena, centeno, cebada cervecera, alpiste, cártamo, colza, lino, cebada forrajera y trigo candeal.
Por supuesto que el país tiene otras producciones agrícolas ganaderas muy importantes que, sumadas a las economías regionales, hacn que el consumo de gasoil se acerque a los 3.800 millones de litros por campaña.
Sin duda que este gran consumo de gasoil genera divisas por valores muy superiores, y permite que al país ingresen dólares por la producción de alimentos.
La escasez y la suba de precios de este importante insumo -algo que muchas veces se da en la Argentina- perjudica a toda la sociedad en general.
En el país están en marcha los inicios de la trilla de la gruesa 2026; y en nuestra región, además de la producción de granos, están por iniciarse las zafras azucarera y limonera. Y debido a lo que está pasando con el gasoil los productores se muestran inquietos.
Preocupa la suba de los precios en surtidores como así también en mayoristas. Y sobre todo, preocupa que para la compra de este insumo se exige pago en efectivo, sin la posibilidad de financiación, lo que agrava la situación de muchísimos sectores que deben afrontar este gasto sin fondos suficientes, debido al arrastre financiero de muchas economías relacionadas al campo.
Debido a ello, las autoridades competentes deberán tomar cartas en el asunto para que el abastecimiento sea normal, y buscar detener la suba de precios, para que la producción agropecuaria pueda desenvolverse con certezas.
Los que toman decisiones sobre políticas energéticas seguramente conocen que el campo consume uno de cada tres litros de gasoil que se venden en la Argentina. A raíz de ello, todo lo que se haga al respecto, que esté al alcance de las decisiones de las autoridades, permitirá que el mercado de los combustibles esté disponible y con precios que puedan ser afrontados por el productor.
Las autoridades saben que esta campaña gruesa nacional -cuya trilla ya comenzó en algunas zonas del país, con los primeros lotes de maíz- podría llegar a ser récord, por lo que seguramente arbitrarán los medios para lograr que no falte gasoil, para que en todo el territorio nacional se pueda seguir trillando, cosechando y produciendo los diferentes productos agropecuarios que se exportan y que son consumidos en nuestro mercado interno.