La investigación por el crimen ocurrido en la Escuela N°40 Mariano Moreno de San Cristóbal, en Santa Fe, sumó un nuevo avance con el allanamiento de la vivienda del adolescente de 15 años acusado de matar a un compañero de 13.

El procedimiento se llevó a cabo en las primeras horas del jueves y estuvo a cargo de la Policía Federal Argentina, a través de la División Unidad Investigación Antiterrorista, por orden de la fiscala Carina Gervaldo, quien encabeza la causa.

Según indicaron fuentes del caso, también fue allanado un comercio vinculado a la familia del menor. Ambos operativos se realizaron en la zona de San Cristóbal, aunque hasta el momento no trascendió qué elementos fueron secuestrados ni los motivos específicos que derivaron en estas medidas, dispuestas casi cuatro días después del crimen de Ian Cabrera, que además dejó otros dos heridos de bala.

Mientras tanto, el adolescente permanece alojado en un centro de menores de la ciudad de Santa Fe, acompañado por su madre, docente de la zona. La medida fue dispuesta durante una audiencia judicial realizada el lunes, a apenas doce horas del hecho.

A pesar de su edad, el joven no es punible según la legislación vigente. La reciente modificación sobre la baja de edad de imputabilidad aprobada en el Congreso aún no fue implementada.

En paralelo, la Policía de Santa Fe avanzó en la elaboración de un perfil del acusado a partir de distintos testimonios. De acuerdo con esas reconstrucciones, el adolescente atravesaba una fuerte crisis familiar tras la separación de sus padres, ocurrida dos años atrás.

En el entorno de la Escuela N°40 circularon versiones que indicaban que el joven sufría episodios de bullying, aunque esa hipótesis fue descartada por su abogada defensora, Macarena Oroño. Desde la defensa también señalaron que el adolescente había intentado autolesionarse en meses previos.

Otro de los elementos que surgieron en la investigación fue la existencia de una cuenta en redes sociales atribuida al menor. Allí se detectaron publicaciones con memes que glorificaban masacres escolares, entre ellas la ocurrida en Columbine, en Colorado, en 1999, donde doce estudiantes fueron asesinados por Dylan Klebold y Eric Harris.