La diputada nacional de La Libertad Avanza Juliana Santillán quedó en el centro de la polémica luego de afirmar en redes sociales que se reunió con el embajador de Checoslovaquia, un país que se disolvió hace más de tres décadas.

El episodio se originó a partir de una publicación en la que la legisladora compartió una imagen de un encuentro con diplomáticos en un cóctel realizado en la residencia de la Unión Europea. Allí, Santillán, quien preside la comisión de Relaciones Exteriores y Culto en la Cámara de Diputados, escribió: “Embajadores de Brasil, Checoslovaquia, Croacia en la residencia de la Unión Europea”.

El mensaje no tardó en generar repercusiones, dado que Checoslovaquia dejó de existir formalmente a fines de 1992, tras dividirse en República Checa y Eslovaquia a partir del 1 de enero de 1993. Desde entonces, no cuenta con representación diplomática.

Entre las críticas más resonantes se destacó la de la diputada de Unión por la Patria Florencia Carignano, quien cuestionó el error en redes sociales. “¿En serio Checoslovaquia? No existe ese país, se disolvió en 1992. Mejor seguí brindando en hoteles cinco estrellas. Lástima que presidís la Comisión de Relaciones Exteriores de Diputados. Vergüenza total”, escribió.

El proceso de disolución de Checoslovaquia fue el desenlace de tensiones políticas y económicas internas, en el contexto de los cambios que siguieron a la caída del comunismo en Europa del Este y la Unión Soviética en 1989. La separación dio origen a dos Estados independientes con sus propias representaciones diplomáticas.

En la actualidad, la embajadora de República Checa en la Argentina es Jarmila Povejšilová, mientras que el embajador de Eslovaquia es Milan Zachar.

No es la primera vez que Santillán genera repercusiones por publicaciones en redes. El 25 de diciembre del año pasado, había difundido un video en el que saludaba por una “Navidad de resurrección”. “¡Feliz Nochebuena para todos y que esta Navidad de resurrección nos encuentre más fuertes y más unidos que nunca!”, expresó en esa oportunidad.

El mensaje fue interpretado por usuarios como una confusión entre la Navidad y la Pascua, festividad cristiana vinculada a la resurrección de Jesús. Tras las críticas, la publicación fue eliminada.