Todo cambio de ciclo en el fútbol profesional funciona como un sismo que altera las jerarquías de un plantel. La llegada de un nuevo cuerpo técnico resetea el contador para todos: irrumpen sorpresas en el "11"inicial, suplentes que parecían olvidados encuentran una rendija para colarse y referentes de peso, de pronto, quedan relegados al banco de pruebas. El desembarco de Julio César Falcioni en Atlético Tucumán no fue la excepción a esta regla no escrita.
Tras apenas cuatro partidos, el "Emperador" ya ejecutó un notable ajuste de nombres propios para adaptar el equipo a su manual de estilo. Con el envión de la "mini racha" de dos victorias consecutivas -el 1-0 ante Gimnasia y el 2-1 frente a Sportivo Barracas-, el panorama parece haberse asentado. A continuación, el "semáforo" del plantel tras el cambio de mando en 25 de Mayo y Chile.
Luz verde: los que ganaron terreno
1. Clever Ferreira. Sin dudas, el gran beneficiado del cambio. Falcioni lo rescató de un ostracismo absoluto en el que apenas había sumado 23 minutos en dos partidos. El DT le dio la titularidad en lugar de Gianluca Ferrari y el paraguayo respondió con creces: disputó todos los minutos posibles, mostró una solidez férrea y convirtió dos goles clave para los triunfos ante el "Lobo" y el "Arrabalero". Pasó de estar "borrado" a ser una pieza inamovible.
2. Franco Nicola. Con Hugo Colace peleaba un puesto en la periferia; con Falcioni se convirtió en el eje del ataque. Su rol es ahora estratégico: juega "suelto", por detrás del "9" en el 4-4-1-1, y se compromete con la recuperación en el repliegue. Esta reconversión, en la que deja la banda para cerrarse al medio, le dio frutos inmediatos: marcó de cabeza ante Aldosivi y fue la figura ante Gimnasia con una asistencia. Hoy es una fija.
3. Maximiliano Villa: Comenzó el año a la sombra de Leonel Di Plácido. Si bien Colace lo utilizó ocasionalmente como lateral izquierdo por la lesión de Ignacio Galván, Falcioni le entregó la banda derecha desde el primer día. Aunque el equipo resignó algo de proyección ofensiva, ganó en rigor defensivo y juego aéreo. Villa parece haberle ganado la pulseada a la jerarquía del ex All Boys.
4. Ezequiel Ham. El "Turquito" dio un paso adelante en silencio. Recuperó la titularidad y no soltó más el puesto. Se lo nota mejor físicamente, rápido en las coberturas y con mayor ímpetu para hacerse eje del juego como interior derecho. El bloque medio que propone Falcioni lo favorece, ya que sufre menos el retroceso, y su pegada sigue siendo el as bajo la manga en cada pelota parada. Brindó dos asistencias en los últimos cuatro encuentros.
Luz roja: los que perdieron su lugar
1. Leonel Di Plácido. Es el caso más abrupto. Pasó de portar la cinta de capitán y ser un titular indiscutido a no sumar siquiera minutos desde el banco. Falcioni priorizó el perfil defensivo de Villa y hoy el lateral corre muy de atrás. No sorprendería que, ante su falta de rodaje, el DT intente probarlo como volante por derecha en un futuro cercano.
2. Gianluca Ferrari. Otra víctima del cambio de mando. Era una fija en la zaga central junto a Gastón Suso, pero perdió el puesto ante la irrupción de Ferreira. Solo sumó un minuto ante el "Lobo" y, a menos que el entrenador se incline por una línea de cinco defensores, sus chances de recuperar la titularidad se ven cada vez más lejanas.
3. Kevin Ortiz. Pasó de ser una pieza clave en el inicio del Apertura a mirar los partidos desde el banco, desplazado por el paraguayo Javier Domínguez. Para colmo, en los pocos minutos que tuvo ante Barracas vio la roja y recibió dos fechas de sanción, lo que terminó de complicar su situación. Aunque Domínguez deja algunas dudas, Ortiz deberá remar desde atrás para volver a ser considerado.
Luz amarilla: el estatus quo
Varios jugadores lograron mantener su rol sin grandes alteraciones estructurales. Luis Ingolotti, Suso, Galván, Nicolás Laméndola y Renzo Tesuri son algunos de esos casos. Por su parte, Alexis Segovia logró sumar más minutos desde el banco y Domínguez, aunque muy tenido en cuenta por el cuerpo técnico, aún no logra la regularidad necesaria para saltar a la "zona verde" de los indispensables.
Por otro lado, Carlos Abeldaño volvió a perder su lugar con Díaz en el último tramo, Lautaro Godoy intenta impresionar desde el banco; y Ramiro Ruiz Rodríguez y Juan Infante buscan ponerse a punto para disputar un lugar en el equipo.
Con este nuevo mapa de nombres, Falcioni empieza a imprimir su sello: apostó por postergados, relegó a algunos “pesos pesados” y consolidó una base que le dio aire fresco. El desafío ahora será sostener el rendimiento este sábado a las 21 en el “Gigante de Arroyito”, cuando el “Decano” visite a Rosario Central en una parada que promete medir el verdadero alcance de este nuevo orden.