El legendario golfista Tiger Woods fue puesto en libertad tras haber protagonizado un aparatoso accidente en Júpiter Island, Florida. El ex número uno del mundo permaneció ocho horas bajo custodia policial después de que su camioneta volcara al intentar adelantar a gran velocidad a un camión de limpieza.

A pesar de que el test de alcoholemia resultó negativo, el sheriff del condado de Martin, John Budenskiek, aseguró que el deportista de 50 años mostraba signos evidentes de embriaguez o consumo de sustancias. Woods, que se negó a realizarse un análisis de orina, enfrenta cargos por conducir bajo la influencia (DUI) y daños a la propiedad.

Tras pagar la fianza, el ganador de 15 majors abandonó las dependencias policiales en el asiento del copiloto de un vehículo todoterreno, para evitar dar declaraciones a la prensa apostada en el lugar. "No importa quién seas; si infringes la ley, la aplicaremos", sentenció el sheriff tras el incidente.