El economista Juan Carlos de Pablo trazó un análisis sobre la coyuntura económica en el marco de las actividades de la Junta de Directores de Adepa. Al referirse a la escalada en Medio Oriente, De Pablo planteó que “en el camino de una guerra solo hay preguntas” y advirtió sobre la dificultad de anticipar su evolución. Propuso analizar estos conflictos “poniéndose en los pantalones del otro”, es decir, intentando comprender la lógica de decisión de los actores involucrados, como Estados Unidos, Irán o Rusia.
Más allá de la gravedad de los conflictos, relativizó su impacto macroeconómico global. “El PBI mundial es tan grande que estos episodios no necesariamente lo alteran de manera significativa”, explicó. En relación con Estados Unidos, describió una economía que continúa mostrando solidez, con bajo desempleo e inflación moderada, lo que limita el margen de acción de la Reserva Federal.
Al analizar la situación argentina, De Pablo destacó la desaceleración inflacionaria —aunque afirmó que está aún en niveles “incómodos”— y valoró que el Gobierno no haya recurrido a herramientas como controles de precios, manipulación de estadísticas o restricciones a las importaciones. “Si estuviera desesperado, ya lo habría hecho”, sostuvo.
También subrayó la heterogeneidad de la economía, con sectores y regiones que evolucionan de manera dispar, y cuestionó las lecturas simplificadas de la coyuntura. “No hay que confundir la aritmética con el análisis económico”, advirtió.
Juan Carlos de Pablo: “La política económica es equilibrio fiscal más Sturzenegger; y no está en riesgo”En el plano económico local, De Pablo puso el acento en la volatilidad del contexto y la dificultad de hacer lecturas lineales. “Hace 20 días estábamos en el precio de la carne, ahora con el petróleo, la semana que viene con… no sabemos”, graficó. Al analizar la actividad, sostuvo que “lo que tenemos es un estancamiento” y advirtió que “el desempleo aumentó un punto porcentual con respecto al año pasado”. En materia externa, relativizó algunas percepciones instaladas: “Exportaciones de 7.000 millones de dólares, importaciones 5.000 millones. ¿Me pueden decir dónde está el aluvión chino?”, ironizó.
Análisis profesional
El economista también defendió la necesidad de un análisis profesional, aun cuando resulte incómodo. Recordó, en ese sentido, las críticas que recibió tras el cierre de la empresa Fate: “Escribí que el consejo para los despedidos era cobrar la indemnización y salir a buscar trabajo. Me reputearon. Pero soy economista. Si vas al médico, no esperás que te diga ‘tu dolor es mi dolor’, sino que te cure”.
Juan Carlos de Pablo respaldó el acuerdo con EEUU, pero advirtió sobre la "cancha inclinada"En el plano político, destacó la estabilidad institucional del sistema argentino. “Argentina tiene un régimen presidencialista. Para que Javier Milei no sea presidente hasta el 10 de diciembre de 2027 tiene que renunciar, morir o ser removido”, afirmó. Y agregó: “Todo el mundo sabe que soy amigo del Presidente y no hablo de lo que veo en Olivos. Pero una cosa digo: ‘Javier es transparente. No hay misterio’. El problema es que somos argentinos y nunca creemos que las cosas son como parecen”.
Finalmente, De Pablo cerró con una reflexión sobre la vida cotidiana y la capacidad de adaptación en contextos inciertos. “Todos nos levantamos cada día para ver cómo le encontramos la vuelta. Los emprendedores, la señora que limpia, el mozo, el taxista. Esos son mis héroes”, concluyó.