Durante este mes, el cielo nocturno ofrecerá un espectáculo difícil de perder: una alineación planetaria que reunirá a cuatro cuerpos del sistema solar en una misma región celeste. El fenómeno está previsto para las próximas semanas y se perfila como uno de los eventos astronómicos más relevantes del año.
Horóscopo chino: los signos que sufrirán una transformación profunda en lo que resta de marzo, según Ludovica SquirruSi bien las alineaciones planetarias no son inusuales, constituyen una ocasión especial para quienes disfrutan de la observación del cielo. De acuerdo con la NASA, estos sucesos se producen cuando, por el movimiento orbital de los planetas alrededor del Sol, varios de ellos coinciden visualmente en una misma zona del firmamento desde la perspectiva terrestre.
¿Cuándo y cómo observar la alineación de planetas en abril?
De acuerdo con los reportes, la alineación prevista para este jueves 17 de abril. El mejor momento para observar el fenómeno será poco después del atardecer, mirando hacia el horizonte occidental, en dirección a la constelación de Piscis. Desde el hemisferio sur, esta zona se encuentra relativamente baja en el cielo, por lo que es importante elegir un lugar con buena visibilidad del horizonte, sin edificios o montañas que obstruyan la vista.
¿Qué planetas estarán alineados?
En esta ocasión, los protagonistas serán Venus, Saturno, Mercurio y Neptuno. Sin embargo, no todos serán visibles a simple vista ya que, según astrónomos, Neptuno no se podrá ver sin ayuda de un telescopio o binoculares potentes. Por lo tanto, la mayoría de los observadores podrán disfrutar de una alineación visible de tres planetas brillando en el cielo durante el atardecer.
¿Qué aspecto tendrá la alineación?
Pensá en una línea diagonal trazada en el cielo: no completamente recta, pero sí lo bastante definida como para distinguirla. Sobre ese eje irán ubicándose los planetas, cada uno con su intensidad luminosa y su posición particular.
No será un espectáculo impactante como los de la ciencia ficción. No habrá una alineación perfecta ni planetas gigantes dominando el cielo. Será un fenómeno más discreto, y en esa sutileza reside gran parte de su encanto.
Este tipo de eventos invita a una observación serena. Detenerse a mirar, comparar brillos, intentar reconocer cada punto… y, cuando se logra identificarlos, surge una satisfacción difícil de explicar.