El estreno de Julio César Falcioni en el banco de Atlético Tucumán tal vez no fue el bálsamo que el pueblo "decano" esperaba. El empate 1-1 ante Aldosivi dejó una mezcla de sensaciones agrias en 25 de Mayo y Chile: la frustración de un primer tiempo anémico y el sabor metálico de una victoria que podría haberse concretado en los últimos minutos. El Monumental dio su veredicto: pasó del recibimiento esperanzador a una atmósfera espesa, cargada de silbidos. El punto rescatado ante el último de la zona supo a poco; pero, al menos, dejó algunos aspectos clave en los qué trabajar.

La oleada de reprobaciones que bajó de las tribunas tras el pitazo final fue el fiel reflejo de un descontento que ya no distingue nombres propios. Esa tensión, palpable en cada rincón del estadio, se trasladó a los pasillos del vestuario local. Allí, los protagonistas se retiraron con la cabeza gacha, masticando una igualdad que, por el contexto y el penal fallado por Leandro Díaz en la agonía, se sintió como una oportunidad desperdiciada para resetear el ánimo colectivo.

"Teníamos la sensación de que íbamos a ganar. Creo que el equipo mejoró mucho en el segundo tiempo; tuvimos la mala suerte del penal errado, pero son cosas que pasan y lo bueno es que el partido terminó con una sensación buena", dijo Alexis Segovia, quien ingresó faltando algunos minutos para intentar revertir el resultado.

El ex Lanús entró "eléctrico" por derecha, mostrándose rápido en el uno contra uno y con determinación para encarar. De hecho, tuvo participación indirecta en el penal que malogró Leandro Díaz: fue quien sacó rápido el lateral que generó la jugada de la infracción. "El grupo siente la presión de no ganar. Hace mucho que el equipo viene mal y los únicos que estamos para sacarlo adelante somos nosotros. Por eso creo que en el segundo tiempo el equipo salió con otra cara", enfatizó sobre el complemento. Sobre el nuevo DT, aseguró: "Falcioni vino para cambiarnos el chip. Es un técnico con mucha experiencia, que sabe de todo, así que tratamos de agarrar la idea que quiere e ir mejorando".

Otro de los que salió a alzar la voz fue Clever Ferreira, quien sumó su primera titularidad en el año. "Me sentí muy bien con la titularidad. Venía trabajando para eso y ahora el 'profe' me dio la posibilidad de jugar. Teníamos que ganar porque para nosotros era una final, sabemos que estamos abajo, pero vamos a luchar para salir de esto", declaró. Y agregó: "Me siento cómodo jugando tanto con Suso (Gastón) como con Ferrari (Gianluca). Los dos vienen trabajando muy bien, son jugadores de mucha jerarquía y me siento muy a gusto con ambos".

Sobre el desarrollo del juego, el defensor también valoró la reacción del equipo. "No fue un partido pésimo. En el primer tiempo salíamos todos mal en la presión, pero en el segundo nos supimos ordenar y sacamos un empate que va a servir a la larga. En el entretiempo analizamos bien lo que teníamos que hacer y gracias a Dios nos salió mejor", contó.

¿Qué cambió en el descanso para que el "Decano" lograra otra presencia? Según el paraguayo, la charla del entrenador fue la clave. "El DT nos pidió que no nos desordenemos, que estemos tranquilos y que movamos la pelota. Nos dijo que lo íbamos a empatar y a dar vuelta. Nos tranquilizamos y pudimos llegar al empate; lo último fue el penal, pero no quiso entrar y seguramente será la próxima", reveló Ferreira. Además, añadió: "Nos pide un equipo muy intenso, que no se desordene y que movamos mucho la pelota. Después de la roja de ellos pudimos movernos mejor y ahí vino el empate".

En la mitad de cancha, Ezequiel Ham fue otro de los que recuperó su lugar en el once inicial. En un trámite complicado, donde la fluidez fue una materia pendiente, el ex Argentinos se mostró veloz en las coberturas y tuvo un rol protagónico en la pelota parada: de su pie derecho nació el centro preciso que terminó en el gol de Franco Nicola a los 55 minutos.

"Creo que lo que hicimos en la semana con Julio se vio reflejado más que nada en el segundo tiempo. Lo que nos pidió en esa etapa tiene que ser nuestro piso de ahora en adelante. En lo personal me pide orden y que trate de agarrar la pelota. Busco agarrar la confianza que él me da para volcarla en la cancha", explicó Ham.

Respecto al malestar generalizado de la hinchada, los futbolistas optaron por la autocrítica. "La gente está en todo su derecho de reclamar. Ellos siempre están bancando desde que arrancó el campeonato y nosotros le tenemos que dar una alegría", reconoció el volante. Segovia se sumó a esa línea: "Entendemos la bronca del hincha, eso pasa en todos los clubes. La gente quiere ganar y nosotros somos los primeros que queremos lo mismo. Nadie quiere perder, pero estábamos en una racha de la que todavía no podemos salir. Tenemos mucha confianza en que lo vamos a lograr".

De esa manera, masticando la bronca por un estreno que no pudo ser fiesta, el plantel ya se entrena pensando en el próximo objetivo, sabiendo que lo que pasó el miércoles ya quedó en la historia. No habrá margen para lamentos: el sábado viajarán a Buenos Aires para enfrentar a Barracas Central el lunes, desde las 15.30, en el estadio "Chiqui Tapia". El debut de Falcioni no trajo la victoria, es cierto, pero el vestuario se aferra a la rebeldía del segundo tiempo como el horizonte desde el cual construir. Así, entienden, serán capaces de torcer la historia.