El empresario y representante de futbolistas Guillermo Coppola, de 77 años, se refirió públicamente a su estado de salud luego de que trascendiera que debió someterse a estudios por problemas respiratorios. Con su estilo optimista habitual, aseguró que enfrenta la situación con tranquilidad y que ya comenzó un tratamiento médico tras confirmarse el diagnóstico.

Durante el fin de semana creció la preocupación por el histórico exrepresentante de Diego Maradona, después de que se conociera que había pasado por una institución médica para evaluar una afección pulmonar. Sin embargo, el propio Coppola se encargó de llevar calma al explicar que el cuadro ya estaba bajo control y que los especialistas pudieron precisar la enfermedad.

En una entrevista televisiva, el empresario señaló que los médicos detectaron hipertensión arterial pulmonar, una condición para la cual existen tratamientos y medicación específica. Según contó, el inicio de la terapia estaba previsto para estos días y se mostró confiado en la evolución.

Fiel a su personalidad, Coppola afrontó el tema con humor y optimismo, remarcando que continúa activo y con ganas de seguir trabajando. De hecho, confirmó que retomó sus actividades laborales, algo que —según expresó— lo mantiene motivado.

La ausencia que despertó preocupación

Las especulaciones sobre su salud comenzaron cuando el viernes pasado no participó del programa radial “No está todo dicho”, ciclo conducido por Guido Kaczka en La 100. Su ausencia llamó la atención de los oyentes, ya que suele formar parte del espacio de manera habitual.

Poco después se supo que había acudido a realizarse estudios médicos vinculados a un problema pulmonar que venía siendo evaluado desde hace tiempo. Tras completar las pruebas correspondientes, los especialistas confirmaron el diagnóstico y definieron el tratamiento.

Una afección vinculada a los pulmones

El médico Guillermo Capuya explicó que Coppola padece una fibrosis pulmonar que se habría agravado tras haber tenido COVID-19. Este cuadro provoca que el tejido pulmonar se endurezca debido a cicatrices internas, lo que dificulta la expansión normal del pulmón durante la respiración.

Según detalló el especialista, cuando esto ocurre el órgano pierde elasticidad, lo que puede generar sensación de falta de aire porque el intercambio de oxígeno se vuelve menos eficiente.

Se trata de una enfermedad crónica que suele aparecer con mayor frecuencia en adultos mayores. Si bien actualmente no tiene cura definitiva, existen tratamientos destinados a aliviar los síntomas y mejorar la calidad de vida de los pacientes.