Se sentaron frente al Tribunal con la misma estrategia. César Soto, acusado por asesinar a Paulina Lebbos, y Sergio Kaleñuk, imputado por el encubrimiento del crimen sostuvieron que son inocentes, se quejaron por el trato que reciben desde hace años por una parte de la Justicia y de los medios, y reclamaron que se sepa la verdad para poder continuar con su vida. Pero, por el momento, se negaron a contestar preguntas.
Soto fue el primero que se sentó ante los jueces Gustavo Romagnoli, Fabián Fradejas y Luis Morales Lezica. "Soy inocente. Todo esto me provocó un perjuicio muy grande, me cambio totalmente, perdí el contacto con mi hija. He sido perjudicado socialmente. Fui excluido", remarcó. Y agregó: "me dejaban sin trabajo cuando aparecía en los medios. Necesito que se aclare todo esto. Quiero tener un vínculo con mi hija. Vengo sufriendo y padeciendo todo lo que pasó".
Soto, que es representado por el defensor Roque Araujo, remarcó en relación con su familia (está casado y tiene dos hijos): "somos personas de bien. Trabajadoras. Yo tengo mucha angustia, mucha congoja. Perdí mi vida con todo esto. Siempre, desde que pasó, estuve a la sombra, viendo cómo sobrevivo. No fue fácil llegar a hoy. Soy libre pero no estoy libre".
El principal acusado por el crimen dijo además que le cuesta sobrevivir. "Pasan los años y esto no se resuelve. Quiero que se sepa la verdad. Se dijeron cosas horribles de mi persona. No pude hacer duelo. No se me permitió despedirme de ella. Siento todo el dolor. Es un perjuicio para todos los que me rodean". Y a antes de terminar aseguro: "quiero que se sepa la verdad".
Luego fue el turno de Kaleñuk, quien tampoco aceptó preguntas. Pero no quiso dejar dudas cuando reafirmó "yo a este señor (por Soto) no lo conozco. Nunca lo vi en mi vida. No tengo nada que ver con esto".
El hijo del fallecido ex secretario del gobernador José Alperovich, Alberto Kaleñuk, dijo que se compadecía de Lebbos "pero no justifico sus insultos". "La vida no es así. Siempre quisieron perjudicarme. No justifico el ensañamiento contra mi persona", dijo y se preguntó: "¿Alguien se acuerda de mi? ¿De mi familia? Nadie se pone de mi lado".
Kaleñuk finamente recordó: "fui sobreseido dos veces. Todo esto es una situación ilógica e injusta. Quiero que se haga Justicia. Confío en Dios".