La posibilidad de que la Finalissima entre Argentina y España se dispute en Qatar empezó a generar cuestionamientos en el fútbol europeo. La Asociación de Futbolistas Españoles (AFE) manifestó públicamente su preocupación por la elección del estadio Lusail como sede del encuentro, en medio de la creciente tensión en Medio Oriente.

A través de un comunicado difundido en su sitio oficial, el principal sindicato de jugadores de España pidió a la UEFA y a la Conmebol que reconsideren el lugar del partido. Según expresaron, el encuentro no debería jugarse en una región atravesada por un escenario de conflicto, ya que podría implicar riesgos para la seguridad de los futbolistas.

El posicionamiento de la AFE no se limita únicamente al duelo entre campeones de América y Europa. El organismo también planteó reparos respecto de un compromiso de las eliminatorias mundialistas femeninas que la selección española debe disputar frente a Ucrania en Turquía, otra zona que se encuentra bajo la incertidumbre generada por la escalada militar.

Desde el sindicato advirtieron que, en el actual contexto geopolítico, diferentes territorios podrían convertirse en objetivos de ataques y que el cierre repentino del espacio aéreo es un escenario posible. Esa situación, señalaron, podría dejar a las jugadoras en una situación complicada para desplazarse o regresar a sus países.

En el mismo comunicado también se planteó una contradicción política: mientras algunos gobiernos europeos, entre ellos el español, organizan operativos para evacuar a ciudadanos de regiones potencialmente afectadas por acciones bélicas, los equipos podrían estar viajando hacia esas mismas zonas para disputar partidos.

Las dudas sobre la sede del encuentro ya habían sido mencionadas días atrás por el entrenador del seleccionado español, Luis de la Fuente, quien consideró razonable analizar alternativas si el contexto internacional no ofrece garantías.

Por ahora, sin embargo, la UEFA mantiene su postura inicial. El organismo europeo aseguró que todavía no se está evaluando trasladar la sede del partido y que la decisión definitiva se tomaría recién hacia el final de la próxima semana.

Mientras tanto, el panorama en Qatar continúa marcado por la incertidumbre: la federación local suspendió toda la actividad futbolística desde el domingo y aún no hay una fecha definida para la reanudación de las competencias.