En un movimiento que redefine el equilibrio de fuerzas en el corazón del Gobierno, Santiago Viola fue designado como nuevo secretario de Justicia de la Nación. El abogado de extrema confianza de Karina Milei llega para reemplazar a Sebastián Amerio, quien hasta ahora era considerado el "poder real" dentro de la cartera que conduce Mariano Cúneo Libarona.
El ascenso de Viola no es solo un cambio de nombres, sino un golpe de timón político: representa el avance de la Secretaria General de la Presidencia sobre el área judicial, al desplazar el esquema de interlocución que hasta ahora gestionaba el asesor Santiago Caputo a través de Amerio.
Con este desembarco, la "hermana" del Presidente busca concentrar el nexo con los tribunales en un hombre propio, al eliminar intermediarios en el diálogo con Comodoro Py.
Santiago Viola, apoderado nacional de La Libertad Avanza (LLA), es un conocedor de los pasillos judiciales con un historial de causas de alto impacto. Su trayectoria incluye la defensa de los hijos de Lázaro Báez y de Norma Berta Radice, vinculada a la apropiación de bienes en la ex ESMA.
A pesar de las controversias por su pasado como "operador" en expedientes sensibles, para el núcleo duro de los Milei, Viola es el técnico leal capaz de profesionalizar la estructura legal del oficialismo y blindar judicialmente al espacio.