Diez panameños fueron detenidos en La Habana por presunta “propaganda” contra el gobierno, días después de la intercepción de una lancha procedente de Estados Unidos cuyos tripulantes intentaron infiltrarse en la isla “con fines terroristas”, según autoridades cubanas.

Los panameños fueron detenidos el sábado, tras ingresar al país “con el propósito de confeccionar letreros con contenidos de carácter subversivo contrarios al orden constitucional”, señaló el Minint en un comunicado divulgado por la televisión cubana.

El ministerio destacó que los implicados “reconocieron ser los autores de los hechos” que tuvieron lugar en La Habana el sábado por la madrugada.

Según las investigaciones, “una vez cumplido el objetivo, debían abandonar el país y a su regreso a Panamá, recibirían una suma de dinero que, según declararon, oscila entre 1.000 y 1.500 dólares para cada uno”.

Las detenciones de producen después de que diez personas armadas fueran interceptadas el miércoles en aguas territoriales cubanas, cuando intentaban infiltrarse en la isla, en una operación que dejó cuatro muertos y seis heridos entre los tripulantes.

Imputados

Los infiltrados van a ser imputados por el delito de terrorismo, según adelantó el fiscal Edward Robert en un programa de la televisión nacional, transmitido el viernes y el que altos mandos del Minint mostraron el armamento hallado en la lancha interceptada. A bordo de la nave con matrícula de Florida, se encontró una gran cantidad de armas de fuego de diferentes calibres, incluidos 14 fusiles, algunos de ellos de alta precisión, 11 pistolas y casi 13.000 municiones.

Tras el incidente con una lancha de EEUU, Cuba denuncia “infiltración terrorista”

Michel Ortega Casanova, uno de los cuatro fallecidos en el enfrentamiento con los guardafronteras cubanos, quería “ir a combatir” a Cuba y ver “si eso prendía la chispa y el pueblo se levantaba”, dijo Wilfredo Beyra, un compañero de militancia política de Ortega.

El objetivo de Ortega “era ir a combatir contra una narcotiranía criminal y asesina, ver si eso prendía la chispa y el pueblo se levantaba y los apoyaba”, añadió por teléfono Beyra, responsable en Tampa del Partido Republicano de Cuba, organización opositora con sede en Florida a la que pertenecía el fallecido.