El cruce entre Gianluca Prestianni y Vinícius volvió a encender el debate global sobre el racismo en el fútbol. En medio de la investigación que lleva adelante la UEFA para determinar si existió un insulto discriminatorio por parte del argentino, el presidente de la FIFA, Gianni Infantino, lanzó una propuesta que podría cambiar la conducta dentro de la cancha.
En diálogo con Sky News, Infantino fue tajante: “Si un jugador se cubre la boca y dice algo, y eso tiene una consecuencia racista, entonces tiene que ser expulsado, obviamente”. La declaración apunta directamente a una práctica habitual entre futbolistas: taparse la boca con la mano para evitar que las cámaras capten lo que dicen durante una discusión.
El dirigente suizo fue más allá y planteó una presunción automática ante ese gesto. “Debe existir la presunción de que ha dicho algo que no debería haber dicho. De lo contrario, no habría tenido que cubrirse la boca. Sencillamente no lo entiendo: si no tienes nada que ocultar, no te tapas la boca cuando dices algo”, agregó.
La medida, que aún está en evaluación, implicaría tarjeta roja directa para los jugadores que incurran en esa conducta en un contexto de insultos racistas. “Eso es todo, así de simple. Y estas son acciones que podemos tomar y que tenemos que tomar para tomarnos en serio nuestra lucha contra el racismo”, concluyó Infantino.
El caso que involucra a Gianluca Prestianni y a Vinícius sigue bajo análisis disciplinario y podría sentar un precedente. Mientras tanto, desde la FIFA buscan endurecer las herramientas reglamentarias para combatir cualquier forma de discriminación dentro del fútbol profesional.