La prolongada disputa judicial entre María Fernanda Callejón y Ricky Diotto sumó en las últimas horas un nuevo capítulo. Después de meses de tensiones y desacuerdos, la expareja consiguió concretar la venta de la vivienda que compartieron durante años. Sin embargo, el desenlace económico estuvo lejos de traer alivio.

De acuerdo con lo informado por LAM (América TV), el inmueble arrastraba una carga de deudas tan elevada que el dinero obtenido se destinó casi en su totalidad a cubrir compromisos pendientes. El resultado: ninguno de los dos habría logrado capitalizar la operación ni acceder a una nueva propiedad.

La casa, que supo ser el epicentro de la vida familiar, se convirtió con el tiempo en uno de los principales focos de conflicto del divorcio. La expectativa de que su venta representara un punto de partida para reordenar la situación financiera se diluyó frente al peso de las obligaciones acumuladas.

En ese contexto, la realidad habitacional de la actriz cambió drásticamente. Según trascendió, Callejón se encuentra atravesando una etapa de transición y desde hace varias semanas se hospeda en un hotel junto a su hija, mientras busca un departamento para instalarse de manera definitiva. El alojamiento, indicaron en el programa, se estaría resolviendo mediante un acuerdo publicitario con el establecimiento.

A esto se suma la situación del vehículo familiar. Callejón habría conservado la camioneta, aunque también enfrentaría dificultades para sostener los pagos correspondientes.

Desde el inicio del conflicto, Diotto manifestó en distintas oportunidades que su prioridad era asegurar estabilidad para su hija. No obstante, la demora en alcanzar consensos y el deterioro financiero derivaron en un escenario marcado por la incertidumbre.

Así, lo que comenzó como una separación conflictiva terminó impactando de lleno en la vida cotidiana de ambos. Mientras intentan reorganizar sus finanzas y cerrar definitivamente el capítulo judicial, la actriz atraviesa uno de los momentos más complejos de su presente personal.