En medio del clima de extrema tensión que mantiene en vilo a México tras el abatimiento de Nemesio Oseguera, alias "El Mencho", la presidenta Claudia Sheinbaum salió a llevar tranquilidad a la FIFA y a la comunidad internacional. En rueda de prensa, la mandataria afirmó que existen "todas las garantías" para que Guadalajara mantenga su condición de sede para la Copa del Mundo 2026. Sheinbaum fue tajante al asegurar que no hay "ningún riesgo" para los miles de hinchas que planean visitar la capital de Jalisco en junio próximo, buscando desactivar los rumores de una posible quita de la sede ante el estallido de violencia.

La situación, sin embargo, es compleja. La muerte del líder del Cartel Jalisco Nueva Generación (CJNG), el narco más buscado por Estados Unidos, desató una respuesta criminal que se extendió por 20 de los 32 estados mexicanos. El saldo del operativo y los choques posteriores es estremecedor: las autoridades reportaron el fallecimiento de 27 agentes de seguridad, 46 delincuentes y una civil. Pese a estas cifras y a los bloqueos de rutas con camiones incendiados que paralizaron al país el domingo, el Gobierno asegura que la normalidad está regresando. "Los bloqueos fueron levantados", precisó la presidenta, mientras que en Jalisco las clases se retomarán este miércoles y el comercio ya comenzó a abrir sus puertas.

La ciudad de Guadalajara no solo prevé eventos en junio, sino que tiene un compromiso urgente en el calendario: los dos partidos del repechaje intercontinental que definirán una de las últimas plazas para el Mundial. Entre el 23 y el 31 de marzo, la ciudad debe recibir a tres selecciones —Nueva Caledonia, Jamaica y RD Congo— que buscarán su boleto a la cita máxima. Para el gobierno mexicano, la realización de este certamen previo será la prueba de fuego definitiva para demostrar que el Estado ha recuperado el control territorial frente al cartel más poderoso de la región.

"Guadalajara recibirá cuatro partidos del Mundial", recordó la mandataria, reafirmando el compromiso con Canadá y Estados Unidos. Mientras el estado de Jalisco intenta recuperarse de una de las jornadas más sangrientas de su historia reciente, el fútbol aparece como el principal argumento del Gobierno para proyectar una imagen de estabilidad ante los ojos del mundo. La FIFA, por ahora, mantiene el silencio, pero la contundencia del mensaje de Sheinbaum busca cerrar cualquier debate sobre un cambio de escenario a solo meses del inicio de la competencia.

El estadio Akron será el escenario del duelo entre México y Corea del Sur, además del Uruguay - España y otros dos cotejos que se conocerán una vez definidos los repechajes.