La segunda noche de la Fiesta Nacional del Queso tuvo dos figuras excluyentes: el agua y Oscar Esperanza “Chaqueño” Palavecino. La lluvia condicionó la jornada desde la tarde y el cantante salteño terminó de convertirla en una postal épica cuando subió al escenario en la madrugada.
El cronograma había comenzado a las 20 con la apertura de escenario y la actuación de Juana Velardes, seguida por Mercedes Díaz, Rosa Rueda, Julio Peñalba y Zonko Kallpa. Luego pasaron Lourdes Centeno, Los Trillizos, Jorge García y Los Zorzales Tafinistos, hasta llegar a Tiziano Varela y el Ballet La Tempranera. Más tarde se presentaron El Chango de los Valles, Rufo Navarro y el Ballet Sentimiento de mi Tierra. A la medianoche fue el turno de Néstor Garnica, mientras que el número central estaba previsto para la 1.30.
El esquema original sufrió modificaciones luego de que el propio Christian Herrera confirmara a través de sus redes sociales que volvería a presentarse en el festival, pese a haber sido el número principal de la primera noche. Ese movimiento generaría cambios en la grilla establecida, pero desde la organización fueron claros: Esto solo ocurriría si el cantante lograba llegar al predio a tiempo.
Pero el factor determinante fue el clima. Durante la tarde, mientras se desarrollaban las actividades de doma y pialado, una llovizna persistente comenzó a caer sobre Tafí del Valle. A partir de las 22, la precipitación se intensificó y se transformó en una tormenta fuerte que generó incertidumbre sobre una eventual suspensión. El temporal se extendió hasta minutos después de las 22.30. La calma posterior trajo alivio, aunque dejó el predio del Complejo Deportivo Democracia completamente anegado y cubierto de barro.
A pesar de las condiciones adversas, el público se acercó en gran número y resistió bajo pilotos y paraguas. La espera fue extensa. Pasados veinte minutos de la medianoche, mientras Garnica desarrollaba su espectáculo, el Chaqueño arribó al predio. En ese lapso se registraron algunos desmayos entre los asistentes, lo que obligó a la intervención del personal de salud.
Antes del inicio del show central se produjo un momento incómodo. Una de las conductoras saludó al intendente y expresó condolencias por el reciente fallecimiento de su padre. Sin embargo, cuando se mencionó el nombre de Francisco Caliva, se escucharon silbidos notorios desde distintos sectores del público.
A la 1.30, con puntualidad, el Chaqueño subió al escenario. El clima, que por momentos había mostrado signos de tensión, cambió de inmediato. El salteño abrió su presentación recitando coplas y luego desplegó un enganchado de chacareras que incluyó “Pal tío Pala”, “Chacarera pa’ mi Tartagal”, “El alma de Felipito” y “Chacarera Chaqueña”. La respuesta fue inmediata: palmas, zapateo y un coro multitudinario que dejó en segundo plano el barro y el frío.
Uno de los momentos más celebrados fue la aparición de Naymé Suyai, reciente ganadora del concurso nacional “Soy de Acá”, emitido por Bombo TV y conducido por Kike Teruel y Carla Conte. Con apenas 12 años, la joven oriunda de Frías interpretó “El diablo de los bombos” y “Añoranzas”, y recibió una ovación cerrada.
En el tramo final, el Chaqueño apeló a sus clásicos. “Amor Salvaje” y “La ley y la trampa” fueron coreadas con intensidad por un público que no había abandonado el predio pese a las inclemencias. Tras un primer cierre, la multitud exigió su regreso. El artista volvió con un nuevo enganchado y se despidió con “Carnaval en La Rioja”, sellando una madrugada en la que la lluvia amenazó con apagar la fiesta, pero terminó siendo parte de una escena que ya quedó instalada en la memoria tafinista.