El viernes ya tiene dueño en el calendario de Tarucas. La cuenta regresiva se siente en cada entrenamiento y también en la manera de hablar de Álvaro Galindo, que atraviesa los días previos al debut con un vaivén de emociones. “Fue una semana muy linda, con esa ansiedad previa que siempre aparece antes del primer partido y que también es parte del juego”, expresó el head coach, que prepara a la franquicia del NOA para el estreno ante Selknam en La Caldera del Parque.

Después de una pretemporada con muchísima carga física y dos amistosos frente a Dogos XV que dejaron varias conclusiones, el cuerpo técnico decidió ajustar el rumbo en estas jornadas decisivas. “Esta semana ya estuvo totalmente enfocada en el partido”, dijo Galindo. El énfasis cambió. Hubo intensidad, aunque el trabajo apuntó al detalle fino. “Bajamos un poco el volumen físico y nos metimos de lleno en el juego, en lo que vamos a hacer dentro de la cancha, con formaciones fijas, lanzamientos y defensa. Todo pasó por afinar detalles”, explicó.

El antecedente frente a Dogos marcó puntos de atención. La defensa del maul y la capacidad para sostener la concentración desde el inicio quedaron instaladas como prioridades. Ahora el objetivo es que lo entrenado se traduzca en el primer compromiso oficial. “No se puede practicar absolutamente todo, pero queremos que lo que trabajamos durante estas semanas se vea reflejado el viernes”, sostuvo.

Del otro lado estará Selknam, una franquicia que funciona como prolongación del seleccionado chileno. “Es un equipo con identidad muy clara, porque la base está compuesta por jugadores y personal de Chile”, analizó. El desafío para el staff fue preparar el partido con información incompleta. “No jugaron amistosos en la pretemporada, así que no tenemos demasiadas referencias. Seguramente mantendrán su ideología, pero habrá que ver qué proponen en este primer partido”, señaló, y dejó abierta la puerta a un estreno con matices nuevos.

En el plano físico, Tarucas llega con una base amplia para elegir. La lesión de Nicolás Parada Heit fue el golpe más duro de las últimas semanas, aunque el resto del plantel respondió bien. “Más allá de algunos golpes normales de esta etapa, no tenemos nada de gravedad y contamos con casi todo el equipo para elegir a los 23”, afirmó.

Más allá del debut, Galindo insiste en una idea que atraviesa todo el proyecto. La precisión será uno de los ejes de la temporada. “Queremos ser más precisos que el año pasado, sobre todo en momentos clave del partido. Necesitamos controlar mejor esos pasajes y mejorar la obtención y los lanzamientos”, explicó. En paralelo, el equipo fijó su propio norte. “La idea es sostener la identidad del rugby del NOA, ser combativos, competir los 80 minutos y mantener la intensidad hasta el final”, expresó.

ESFUERZO. El plantel trabajó con foco en las formaciones fijas y los lanzamientos.

La construcción de esa identidad tiene raíces profundas en Tucumán y en la historia del entrenador, ligado al seleccionado naranja y a la tercera línea. Aun así, Galindo puso el foco en el grupo. “Lo más importante es lo que quieren los jugadores. Ellos son los que se sienten identificados con esa actitud de ir siempre hacia adelante y no bajar los brazos”, dijo.

Su pálpito para el viernes apunta al cierre. “Creo que se va a definir en los minutos finales. Al ser el primer partido, el equipo que llegue con más resto físico y mental va a sacar la diferencia”, anticipó.

Tarucas llega al debut con certezas, ajustes de último momento y una convicción firme, muy firme. Afinar lo trabajado, sostener el carácter y representar al NOA durante los 80 minutos. El viernes ofrecerá la primera respuesta.