En Cosquín Rock, la tucumana Mariana “Nany” Núñez, fallecida hace unos días, tuvo el homenaje que tanto buscó su familia. No fue una casualidad, sino el resultado del amor de su padre, que en medio de la pérdida decidió transformar el dolor en un acto de memoria.

Nany era fanática de Piti Fernández, cantante de Las Pastillas del Abuelo. Sus canciones formaban parte de la banda sonora de cada verano compartido y de los viajes que la familia emprendía rumbo a las sierras cordobesas. Este año, sin embargo, el destino cambió de golpe: la joven falleció días antes de volver al festival junto a su padre y sus hermanas.

Lejos de resignarse, Alberto Núñez tomó una decisión que marcaría el sentido de ese viaje. Escribió al productor del festival, José Palazzo, y al propio músico para contarles quién era Mariana y cuánto significaba para ella estar allí. No pidió privilegios ni escenarios especiales; solo pidió memoria.

El pedido de un padre tucumano que conmovió al Cosquín Rock: su hija será recordada en el festival

La respuesta superó cualquier expectativa. En la segunda jornada del festival, Piti subió al escenario y convirtió el show en un tributo. Nombró a Nany, habló de su historia y le dedicó el recital. “El Piti era uno de los ídolos de mi hija. Esperaba que le dedicara una canción y fue mucho más que eso: le dedicó el show. A nosotros nos emocionó mucho”, expresó Alberto en una entrevista con el DoceTV.

El artista también se hizo eco del impacto que generó la historia. “Es increíble el caso de Nany, la cantidad de gente que me pidió que la recuerde. Hace ver la calidad que era ella, tanto como sus padres y hermanos”, dijo ante el público.

Así, en medio de luces y acordes, la joven tucumana tuvo su homenaje. Para su familia, ese momento significó algo más que un recuerdo: fue la posibilidad de cumplir un sueño pendiente, de verla simbólicamente sobre el escenario que tanto amaba.