El mercado laboral argentino encara el 2026 con un cambio de paradigma en la recomposición de ingresos. Tras un 2025 firmado por la urgencia de seguirle el ritmo a la inflación, las compañías del sector privado están virando hacia una estrategia de mayor previsibilidad. Según un informe de PwC Argentina, que relevó a 148 organizaciones, el objetivo para este año es alinear los incrementos con una dinámica de precios más estable.

De acuerdo con los datos técnicos recolectados, se observa una clara tendencia hacia la convergencia entre la inflación esperada y los incrementos salariales para el personal fuera de convenio.

Mientras que el año pasado los ajustes se realizaron bajo presión ante una inflación del 31,5%, las proyecciones actuales indican un alineamiento en torno al 23%, tanto para el índice de precios como para las subas de haberes, marcando un punto de inflexión en la carrera nominal.

El 2026 se perfila como un año donde las empresas optan por otorgar una menor cantidad de ajustes anuales y con porcentajes más bajos en cada oportunidad. Casi la mitad de las firmas consultadas prevé realizar entre uno y tres aumentos durante el año, una proporción notable a la registrada en el ejercicio anterior.