“La transparencia del proceso exige que las hipótesis se construyan sobre prueba concreta y el análisis integral de todas las líneas de investigación abiertas. La verdad procesal se construye en el expediente”, sostuvieron Marcelo Cosiansi y Rubén Flores, defensores de Felipe “El Militar” Sosa, acusado por el crimen de Érika Antonella Álvarez. Los letrados volvieron a enviar a LA GACETA un comunicado para opinar sobre el desarrollo de la investigación que conduce el fiscal Pedro Gallo.

Los abogados se refirieron puntualmente a uno de los argumentos esgrimidos al momento de la detención del imputado por homicidio simple. “No fue secuestrado ni consignado pasaporte alguno en el procedimiento de arresto. El acta de procedimiento es el instrumento público que documenta de manera exhaustiva los objetos hallados al momento de la detención. Aquello que no se encuentra individualizado ni consignado en dicho instrumento no integra el cuadro fáctico acreditado en el expediente”, sostuvieron.

Documento público

En el documento también expresaron: “Si eventualmente se pretendiera sostener que dicho documento se encontraba comprendido dentro de una categoría genérica de efectos personales, corresponde señalar que, tratándose de un documento público cuya supuesta existencia fue utilizada mediáticamente como indicio de fuga, su hallazgo debió haber sido expresamente individualizado en el acta”.

Otro indicio complica a la ex pareja del “Militar” Sosa en el caso Érika

En otro tramo del comunicado, Cosiansi y Flores explicaron que, según los dichos de los familiares de la víctima, Sosa y Érika mantenían una relación sostenida desde hacía al menos tres años, vínculo conocido por su entorno. “Resulta relevante que, conforme a esas manifestaciones, no se haya referido la existencia de amenazas previas, insultos ni episodios de violencia atribuidos a nuestro defendido durante ese período”, indicaron. “También surge que ambos atravesaban situaciones de consumo problemático, circunstancia que debe ser analizada dentro del contexto general del hecho y no utilizada selectivamente para construir hipótesis incriminatorias”, agregaron.

Tal como lo hicieron en el primer comunicado que emitieron, los profesionales aclararon que “no está en discusión el lugar donde ocurrió el hecho investigado. Lo que a la fecha no se encuentra determinado es la dinámica concreta de lo sucedido ni el grado de participación individual que pudiera corresponder a cada persona involucrada”.

Caso Érika Antonella Álvarez: “Aún queda mucho para investigar”

Sobre el avance de las pericias, Cosiansi señaló que la autopsia “se encuentra en etapa preliminar y la determinación técnica de la mecánica de muerte requiere conclusiones periciales definitivas”. Además, remarcaron que “las causas en las que intervino oportunamente concluyeron con sobreseimiento, lo que jurídicamente extingue toda imputación y no genera antecedente penal alguno”.

Cabe aclarar que el fiscal federal Agustín Chit apeló la resolución en la que Sosa fue sobreseído en una causa por drogas.