General Paz Juniors volvió a demostrar por qué su nombre pesa en este tipo de definiciones. El equipo cordobés, histórico verdugo de Atlético y San Martín en tiempos del Argentino A, se metió en la final por el ascenso al Federal A tras vencer 1-0 como visitante a Central Argentino, en La Banda, y cerrar la final Centro con un global de 4-2. Ahora, el “Poeta” será el rival de Tucumán Central en la final por el ascenso, que se jugará el domingo 15, muy probablemente en Catamarca o en Santiago del Estero, a la espera de la confirmación del Consejo Federal.
El partido se rompió antes de empezar. Literalmente. A los 16 segundos, en la primera pelota del encuentro, Juan Bonet capitalizó un error grosero de Franco Cordero en la última línea local, que intentó ceder de cabeza hacia su arquero Facundo Salvatierra. El delantero de Juniors anticipó, empujó la pelota a la red y silenció de inmediato al estadio. Fue un golpe letal, no solo por el gol, sino por el contexto: Central Argentino ya estaba obligado a remontar y ese tanto lo dejó todavía más lejos.
Desde ahí, el encuentro entró en el terreno que mejor maneja General Paz Juniors. Durante los primeros 10 minutos, el trámite se volvió desordenado, con pelotazos de área a área. El equipo cordobés se plantó compacto, eligió esperar y apostar al contragolpe, mientras que Central Argentino asumió el protagonismo territorial, aunque sin claridad en los metros finales. Tenía la pelota, pero no el control emocional del partido.
Con el correr de los minutos, el conjunto santiagueño comenzó a crecer desde sus creadores de juego. Intentó por adentro, probó con remates lejanos y buscó romper el bloque defensivo rival con movilidad y centros cruzados. Sin embargo, Juniors cerró bien los caminos, achicó espacios y jugó con la desesperación del local, consciente de que el reloj también era un aliado.
El cierre del primer tiempo encontró a un Central Argentino empujando más por necesidad que por ideas, y a un visitante sólido, ordenado y sin fisuras, sosteniendo una ventaja que ya era doble si se miraba el global. Con pocas intervenciones de Martín Moyano, el local buscó, pero nunca encontró el gol que lo metiera de nuevo en la serie.
En el complemento, Central Argentino salió decidido a quemar las naves. El ingresado Jairo Cáceres tuvo el empate en la primera que tocó, pero Lucas Navarro salvó sobre la línea en una acción que pudo haber cambiado el desarrollo. Desde ahí, el partido se jugó prácticamente en campo visitante. Centros, segundas pelotas y empuje constante, pero sin precisión.
La tensión aumentó todavía más cuando Emmanuel Giménez, mediocampista de Juniors, fue expulsado tras reaccionar con un manotazo cuando intentaban apurar su salida en una variante. Con uno menos, el “Poeta” se replegó aún más y resistió con oficio y experiencia. Unos minutos después el ingresado Emanuel Salvatierra en el local también vio la roja.
El pitazo final confirmó lo que ya se intuía: Paz Juniors supo jugar la serie, golpeó cuando tuvo que hacerlo y manejó los tiempos con inteligencia. Ahora, con historia, carácter y una nueva final por delante, se prepara para enfrentar a Tucumán Central en la batalla decisiva por el ascenso al Federal A. Un cruce con pasado, presente y mucho en juego.