Las urgencias suelen acelerar procesos y en Boca el contexto empuja hacia adentro. Con varias bajas en ofensiva, el entrenador Claudio Úbeda volvió a convocar a Leonel Flores, uno de los juveniles que mejor respondió en Reserva y que ahora asoma como una alternativa real para el partido ante Vélez por el Torneo Apertura.

Flores tiene 19 años, es oriundo de Beccar y se formó íntegramente en Boca. Dentro del campo se destaca por su polivalencia ofensiva: puede jugar por ambas bandas, como centrodelantero o retrasarse como segunda punta. Esa versatilidad lo vuelve una pieza funcional en un equipo que hoy necesita variantes y soluciones inmediatas.

El sentido de pertenencia es otro rasgo que lo define. Llegó a las divisiones infantiles en 2014, con apenas siete años, y después de una década en el club firmó recientemente su primer contrato profesional, un premio al recorrido y a la constancia.

Un 2025 que lo puso en el radar

El último año fue clave en su crecimiento. Bajo la conducción de Mariano Herrón en Reserva, Flores se consolidó como uno de los atacantes más determinantes del equipo. Fue goleador del Torneo Proyección Apertura con ocho tantos, compartiendo ese lugar con Valentino Simoni.

Más allá de los números, mostró carácter en los momentos decisivos. En el Torneo Proyección Clausura apareció cuando más se lo necesitaba: convirtió el único gol en los octavos de final ante Lanús, marcó en el alargue de la final frente a Gimnasia y luego anotó su penal en la tanda que le dio el título a Boca. Un resumen perfecto de su perfil competitivo.

El “pibe del Predio”

Su historia personal también explica por qué su nombre genera ilusión. En 2021 se volvió viral una entrevista realizada en Boca Predio, donde contó el esfuerzo diario de su familia para sostener su formación. Flores se levanta todos los días a las 5.30 de la mañana para viajar a Ezeiza, un lugar que define como su “segunda casa”.

En ese mismo testimonio dejó una frase que hoy cobra sentido: cada vez que se pone la camiseta de Boca siente que tiene que “dar el doble”. Esa mentalidad es la que lo sostuvo durante años y lo trae hasta esta oportunidad.

Una chance que se abre

La citación frente a Vélez es la segunda consecutiva para Flores. Ya había integrado el banco en la derrota ante Estudiantes y ahora, con un plantel afectado por lesiones -entre ellas la de Edinson Cavani-, su debut aparece como una posibilidad concreta.

Además, Boca viene recurriendo a una ola de juveniles en ataque: nombres como Tomás Aranda, Iker Zufiaurre y Gonzalo Gelini ya sumaron minutos recientemente. En ese escenario, Flores aparece como una carta lógica para refrescar la ofensiva.

El camino está marcado. Goles, finales, sacrificio y pertenencia. Si el contexto lo permite, Leonel Flores podría dar ante Vélez el paso que soñó desde chico: debutar en Primera con la camiseta de Boca.