Entre la necesidad de actualizarse constantemente mientras la tecnología avanza de manera vertiginosa y los pronósticos que advierten todos los grados de conocimiento en inteligencia artificial, pareciera que los roles que se salen de los estudios formales no entran en el panorama futuro del mercado laboral. Peor resulta que las labores manuales tienen un lugar destacado entre los requerimientos de las próximas décadas.

La carrera universitaria que tiene salida laboral en el exterior y casi nadie elige

Hay un sector que cada vez se volvió más valioso frente a un escenario de incertidumbre: el de los oficios tradicionales. De acuerdo con proyecciones del Banco Mundial y del Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec), estos roles están entre los trabajos con mayor demanda y mejores sueldos del futuro, por motivos más que simples: son tareas que la IA aún no puede replicar.

Un refugio frente a la automatización

Al ser actividades que requieren de habilidades manuales, experiencia práctica y resolución de problemas en tiempo real, se vuelven instancias a las que a los algoritmos y robots aún les queda tiempo y desarrollo. Sin embargo, los análisis demuestran que estas funciones están lejos de ser la elección prioritaria de los jóvenes.

Un estudio de la empresa Amanco Wavin puso el énfasis en un empleo poco popular, pero que tiene un futuro auspicioso: la plomería. De acuerdo con el análisis, casi no hay jóvenes que se dediquen a la prestación de este servicio en nuestro país y precisó además que la mayoría de los trabajadores del rubro tienen entre 46 y 55 años.

La rentabilidad de los servicios esenciales

Lejos de desaparecer, las actividades técnicas se perfilan como una de las profesiones más rentables en los próximos años. En muchas ciudades del país, un especialista en cañerías o electricista profesional gana más que un empleado administrativo o un profesional universitario joven.

Por otra parte, tanto el Banco Mundial así como el Indec subrayaron que existe un déficit de 25% de empleados especializados en trabajos de oficio. En el caso del rubro sanitario, está conformado en su predominancia por hombres adultos (el 84% de ellos eligió la profesión por vocación y el 15% por necesidad). Pero, más allá de que más de la mitad opta por capacitarse y los más profesionalizados consideran que su trabajo está bien remunerado, es una realidad que hay altos niveles de informalidad en el sector.

El vaticinio de los líderes tecnológicos

Por su parte, Jensen Huang –CEO de Nvidia, empresa en computación de Inteligencia Artificial- aseguró que "la próxima generación de millonarios serán instaladores sanitarios y electricistas. El Chat GPT no puede reparar un caño roto y muchos trabajos técnicos no requieren título universitario y tendrán salarios muy altos". Claro, es que los interrogantes surgen solos: ¿de qué manera sostener la infraestructura física necesaria para el auge de la inteligencia artificial? ¿A quién llamaremos cuando en el futuro se nos rompa un caño en nuestra casa?

El estudio de Amanco Wavin, que relevó más de 200 casos, determinó lo siguiente:

- El 98% de los plomeros son hombres.

- Casi no hay operarios en la franja de edad que va de los 18 a los 25 años.

- El grupo más numeroso se encuentra entre los 46 y 55 años (41%).

- El rango etario con menor presencia es el de 26 a 35 años (13,4%).