El primer ensayo serio dejó señales claras. Tarucas superó 35-19 a Dogos XV en su primer amistoso de pretemporada y, más allá del resultado, mostró un repertorio que invita al entusiasmo de cara al inicio del Súper Rugby Américas. Dinámica, velocidad y capacidad de choque fueron los ejes de un equipo que empieza a delinear su identidad y a exhibir herramientas concretas para competir.
Desde el arranque, Tarucas salió con una idea definida: golpear primero. Presionó arriba, aceleró las transiciones y buscó sorprender con pelota viva. El plan dio frutos rápido. Tras ganar metros en la primera secuencia ofensiva, Ignacio Cerrutti conectó con Benjamín Garrido, que se filtró con potencia y decisión para apoyar bajo los palos. El propio apertura, formado en Cardenales, se encargó de la conversión para abrir el marcador y confirmar un inicio ideal: 7-0 y dominio territorial.
Dogos entendió que debía reaccionar y lo hizo apelando a su fortaleza histórica: el juego corto y el poder del pack. Después de varios minutos de presión, encontró el descuento desde un line a metros del ingoal tucumano. El maul avanzó con autoridad y Alejandro Ponce terminó apoyando. Facundo Rodríguez no falló con el pie y puso el 7-7, una igualdad que anticipaba un trámite de golpe por golpe.
La respuesta local fue inmediata. En una acción que reflejó la intensidad propuesta, Matías Sauze recuperó la pelota en la mitad de la cancha y, con una corrida franca hacia el ingoal cordobés, volvió a inclinar la balanza. Cerrutti sumó la conversión y Tarucas recuperó la ventaja: 14-7. Sin embargo, Dogos no se desordenó. Volvió a apostar por el contacto, ganó metros y abrió la cancha de un touch al otro. En ese movimiento horizontal, Rodríguez encontró un espacio bajo la H para apoyar y luego convirtió, sellando el 14-14.
El complemento mostró la mejor versión del conjunto del NOA. Con mayor intensidad y decisión, Tarucas salió a hacer valer la localía en La Caldera del Parque. Buscó avanzar con apoyos constantes, sostuvo la posesión y lastimó con paciencia. José Calderoni capitalizó ese momento para anotar un nuevo try y, tras la conversión de Cerrutti, el marcador volvió a inclinarse: 21-14.
Dogos aún tenía respuestas. Tomás Gómez apoyó un try que mantuvo a los cordobeses en partido, aunque la conversión fallida dejó el tablero en 21-19 y abrió una ventana para el cierre local. Allí, Tarucas fue contundente. Ignacio Poliche encontró su conquista a través del maul, una vía que también se consolidó como arma ofensiva. Poco después, Simón Pfister estiró diferencias para llevar el resultado a 28-19 y empezar a sentenciar la historia.
El broche llegó con Nicolás Parada Heit, quien apoyó el último try del encuentro para sellar el 35-19 definitivo. Más allá del marcador, el amistoso dejó conclusiones alentadoras: un equipo agresivo desde el inicio, con variantes para atacar, solidez en el contacto y capacidad para acelerar cuando el partido lo pide. Tarucas dio su primer paso con firmeza y dejó claro que la pretemporada empieza a transformarse en algo más que simples pruebas.