Cada vez más personas incorporan a su rutina de limpieza doméstica un truco sencillo y económico: colocar o rociar vinagre blanco debajo de la cama. Este método, además de mejorar la higiene de una de las zonas más olvidadas del dormitorio, explota las propiedades desinfectantes y neutralizadoras de olor del vinagre sin recurrir a químicos agresivos.

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Especialistas y expertos en organización del hogar señalan que el vinagre puede ayudar a reducir la presencia de polvo, humedad y microorganismos en espacios con poca ventilación, al mismo tiempo que algunas tradiciones lo asocian con la renovación de energías del ambiente. Así, este hábito combina eficacia práctica con una creciente tendencia hacia soluciones naturales para mantener el dormitorio más limpio y armonioso.

Por qué recomiendan limpiar debajo de la cama con vinagre y para qué sirve

El vinagre blanco es un aliado frecuente en la limpieza del hogar por su capacidad para neutralizar olores y mejorar la higiene de distintas superficies. Su acidez permite colaborar en la reducción de microorganismos y en la eliminación de aromas que suelen concentrarse en espacios con poca ventilación.

La zona debajo de la cama, donde se acumulan polvo fino, pelusas y humedad del ambiente, puede limpiarse con mayor eficacia al pasar un trapo ligeramente humedecido con agua y vinagre, lo que facilita la remoción de la suciedad adherida.

Además, una de sus ventajas es que no deja fragancias intensas, una característica especialmente apreciada en los dormitorios, donde los olores fuertes pueden resultar incómodos y afectar el descanso.

Qué beneficios prácticos tiene este método de limpieza

Quienes aplican este procedimiento de forma periódica señalan varias ventajas concretas:

Ayuda a reducir malos olores en espacios cerrados.

Colabora en el control de polvo y ácaros asociados a la suciedad acumulada.

No incorpora químicos agresivos en el ambiente.

Aporta sensación de orden en una zona que suele descuidarse.

Es económico y fácil de repetir varias veces al mes.

En corrientes de organización del hogar como el Feng Shui, también se asocia la limpieza de la parte inferior de la cama con la liberación de cargas ambientales y la mejora de la calidad del descanso, siempre como práctica complementaria de orden.