La Justicia Federal desestimó la medida cautelar presentada por los descendientes de la familia Terrero-Rosas, y dejó firme el decreto presidencial que ordena el traslado del sable corvo de José de San Martín desde el Museo Histórico Nacional (MHN) hacia el Regimiento de Granaderos a Caballo.
La jueza Macarena Marra Giménez fundamentó su decisión en dos puntos clave. Primero, señaló que los accionantes no acreditaron debidamente su vínculo hereditario con los donantes de la reliquia. Segundo, advirtió que no existen pruebas de que la donación de 1897 incluyera un "cargo" u obligación legal de permanencia perpetua en el museo.
La magistrada recordó, además, que la pieza ya estuvo bajo custodia de los Granaderos entre 1967 y 2015 sin que se presentaran objeciones.
El fallo despejó el camino para que el presidente Javier Milei encabece mañana un acto en San Lorenzo, Santa Fe, donde el sable será entregado formalmente a la custodia de los Granaderos en el marco del 213° aniversario del combate homónimo.
La disputa legal no estuvo exenta de crisis política. Tras la firma del decreto 81/2026, la directora del Museo Histórico Nacional, María Inés Rodríguez Aguilar, presentó su renuncia en disconformidad con el traslado. Pese a la polémica, los herederos confirmaron que no apelarán la resolución, dejando el destino del arma del Libertador en manos del Ejecutivo.