El Índice de Precios al Consumidor (IPC) registró en enero un incremento del 2,6% mensual. Con este resultado el avance de los precios se desaceleraría respecto de diciembre (2,8%), según las estimaciones de la Fundación Libertad y Progreso. Por su parte, la variación interanual se colocaría en 32,1%, consolidándose como el segundo dato de menor cuantía en los últimos 22 meses.
Si se desglosa el dato general del 2,6% mensual, las distintas categorías que conforman el IPC tuvieron incidencias dispares. El rubro que más contribuyó a llegar al dato final fue alimentos y bebidas no alcohólicas, que tuvo una fuerte variación del 7,3% a lo largo del mes, impulsado por productos como las carnes y sus derivados, pescados y mariscos y productos estacionales como verduras y legumbres.
Por otro lado, el aumento de los servicios regulados tuvo una importante incidencia sobre el IPC de enero, según la fundación. Hubo una gran contribución de todas las tarifas del transporte público que empezaron a viajar por encima del aumento de la inflación. Por último, se observa subas en rubros relevantes con menos impacto sobre el índice en cuestión, como es el caso de medicina, vivienda y restaurantes y hoteles.
Adorni admitió que no se le permitió a Lavagna implementar el nuevo índice de inflación: “No era justo”“La inflación sufrió un retroceso en los últimos meses producto de la incertidumbre electoral que se trasladó en una suba del dólar. Ahora con el ruido político fuera, esperamos que la inflación retome su sendero bajista. Pasados mediados de año, la inflación podría ubicarse en torno al 1% mensual y el año podría cerrar en aproximadamente un 18% interanual”, manifestó Iván Cachanosky, economista Jefe de la Fundación Libertad y Progreso.