El ahora exdirector del Indec, Marco Lavagna, renunció este lunes formalmente al frente de la institución encargada de las estadísticas nacionales en medio de una transición metodológica para mensurar la inflación y de tensión interna por el atraso de los salarios estatales.

El propio ministro de economía, Luis Caputo, reveló que su salida del organismo estuvo motivada por discrepancias sobre cuándo implementar el nuevo esquema de medición para Índice de Precios al Consumidor (IPC), que ponderaba más los servicios y nuevas formas de consumo.

“Marco tenía como fecha implementarlo ahora. Con el Presidente siempre tuvimos la visión de que había que implementar el cambio una vez que el proceso de deflación esté totalmente consolidado”, sostuvo en diálogo con Radio Rivadavia remarcando, de todas formas, que su salida fue por “mutuo acuerdo” y en “buenos términos”.

El saliente titular del organismo impulsaba un proyecto que apuntaba a renovar la canasta y los ponderadores del índice —hoy basados en patrones de consumo de hace más de dos décadas— con el objetivo de reflejar con mayor precisión los hábitos actuales. Sin embargo, en un contexto de inflación todavía elevada, un cambio metodológico implicaría, al menos en el corto plazo, diferencias en el dato final.

Los cambios significativos en la medición

Desde este mes, Lavagna había puesto en marcha el nuevo IPC, que incluye ciertos puntos relevantes. En primer lugar, la adopción de la clasificación Coicop 2018 (ONU, 2023) conforme a las recomendaciones internacionales. Bajo este nuevo esquema, se utiliza 13 divisiones de consumo en lugar de las 12 que rigieron hasta diciembre pasado, sumando el rubro de “Seguros y servicios financieros” como categoría independiente.

En segundo lugar, la incorporación en el cálculo de la Encuesta Nacional de Gastos de los Hogares 2017-18 para definir la canasta de bienes y representar mejor el impacto de los aumentos de los precios en los principales consumos que hacen los hogares de los argentinos.

Asimismo, se contempla una actualización de los períodos de referencia de ponderadores, de índices y de precios, y la modificación del cálculo de los índices, tanto en la fórmula como en la forma de agregación. El relevamiento estadístico actual utiliza herramientas digitales y recolecta 500.000 precios por mes en todo el territorio nacional. La muestra incluye más de 24.500 puntos de venta en 39 aglomerados urbanos.

El índice de precios debe actualizarse aproximadamente cada diez años, coincidiendo con la renovación de la encuesta de gastos que define las ponderaciones de la canasta.

La salida de Lavagna ocurrió en medio del descontento interno por las bajas actualizaciones salariales en el sector público y también dentro del organismo. En el último tiempo, el instituto sufrió una pérdida de profesionales que optaron por ofertas en empresas privadas ante la precariedad laboral. De hecho, el flamante titular del Indec hasta ahora número dos del organismo, Pedro Lines, sigue figurando en la red social LinkedIn en modo “open to work”, es decir, buscando empleo.