Disneyland es sinónimo de fantasía, entretenimiento y masividad. Sin embargo, sobre sus parques existe una regla poco conocida que despierta curiosidad: los aviones comerciales no pueden volar directamente por encima de estas instalaciones. ¿Se trata de una cuestión de seguridad, de privacidad o de algo más?

Este es el motivo por el que los aviones evitan volar sobre el océano Pacífico entre América y Asia

La medida, que con el tiempo dio lugar a distintas teorías, tiene un origen concreto y responde a una combinación de factores que exceden el mundo de la ficción. Detrás de esta restricción aérea hay razones específicas que explican por qué el cielo de Disneyland está más controlado de lo que muchos imaginan.

La polémica razón por la que los aviones no pueden volar sobre Disneyland

El 27 de octubre de 2014, la Administración Federal de Aviación de Estados Unidos estableció de manera permanente una zona aérea restringida en los alrededores de Disneyland y Walt Disney World, prohibiendo la operación de cualquier avión o aeronave, incluidos los drones de uso recreativo y comercial.

No obstante, las limitaciones al tráfico aéreo en los parques de Disney ya estaban en vigor desde 2003, cuando el Congreso estadounidense aprobó una normativa vinculada a la inversión militar que incorporó, de forma poco visible, la restricción del espacio aéreo. La justificación oficial de esta medida se enmarca en las políticas de seguridad adoptadas tras los atentados del 11 de septiembre de 2001, con el objetivo de prevenir posibles ataques terroristas o accidentes que pudieran poner en riesgo a los millones de personas que visitan estos parques cada año.

A pesar de su carácter preventivo, la norma despertó cuestionamientos en distintos sectores. Entre ellos, asociaciones de pilotos de publicidad aérea sostienen que se trata de una decisión arbitraria e innecesaria, al considerar que no responde estrictamente a razones de seguridad, sino al interés de la empresa por evitar distracciones visuales, como carteles o pancartas en el cielo.

Aunque la prohibición continúa vigente, con el paso del tiempo se aplicaron algunas flexibilizaciones. En la actualidad, se autoriza el uso de drones para espectáculos de luces y, en 2012, incluso un avión de la NASA sobrevoló la zona como parte de la celebración por el final de la misión del transbordador espacial Endeavour.