La crisis de la industria textil en la Argentina sumó un nuevo capítulo. Coteminas, uno de los principales fabricantes de sábanas y toallas de la región, despidió a 112 trabajadores en los últimos dos meses en su planta de La Banda, Santiago del Estero, en un contexto marcado por la caída del consumo interno, el crecimiento de las importaciones y el aumento de los costos de producción.
La compañía de origen brasileño, que en su mejor momento llegó a emplear a 1.200 personas, opera actualmente con unos 400 trabajadores, apenas un tercio de su dotación histórica.
Los motivos de los despidos en Coteminas
En un comunicado, la empresa atribuyó la decisión a la “delicada situación que atraviesa la industria nacional”, afectada por la pérdida del poder adquisitivo, la reducción de aranceles e impuestos a productos importados, la mayor competencia externa y el encarecimiento de los costos locales.
Según explicaron, este escenario provocó una fuerte baja en las ventas y problemas de sobrestock, lo que obligó a la firma a ajustar su nivel de operación. Además, advirtieron que, de no revertirse las condiciones actuales, podrían producirse nuevas desvinculaciones.
Una planta con historia y retrocesos productivos
Coteminas desembarcó en la Argentina en 1998, a través de un joint venture con la multinacional Artex. En 2004 adquirió la planta santiagueña —que había pertenecido a la histórica Grafa— e invirtió para completar en el país procesos productivos que antes se realizaban en Brasil.
En 2014, tras una nueva inversión, la fábrica se transformó en un centro productivo integral e incorporó la confección de sábanas. Sin embargo, en 2019 la planta cerró por falta de competitividad. Si bien logró reabrir años después, nunca recuperó los niveles de actividad previos.
Fundada en 1967 en Minas Gerais por el exvicepresidente brasileño José Alencar Gomes da Silva, Coteminas se convirtió en el mayor grupo textil de Brasil, con presencia también en el mercado estadounidense. Actualmente está controlada por Josué Gomes da Silva y cuenta con nueve plantas en Brasil y una sola en la Argentina.
Un sector en caída y con fuerte pérdida de empleo
El ajuste en Coteminas se suma a una crisis más amplia del sector textil argentino. Según datos de la Federación de Industrias Textiles Argentinas (FITA), la actividad cayó 24% interanual en octubre de 2025, mientras que la utilización de la capacidad instalada se ubicó en 32,5%, niveles comparables con los peores momentos de la pandemia.
Desde diciembre de 2023, la industria textil perdió más de 16.000 empleos formales en todo el país.
A fines de 2025, la empresa Sueño Fueguino, proveedora de marcas como Danubio y Cannon, despidió a 35 trabajadores y alertó sobre la imposibilidad de exportar. “Es imposible sostener el empleo”, advirtieron entonces.
En las últimas semanas también se registraron cierres y recortes en firmas como Emilio Alal, que cerró plantas en Corrientes y Chaco y despidió a 250 empleados; Grupo Dass, que redujo su plantilla de 300 a 220 trabajadores; y Vicunha, que recortó la producción y opera con menos del 50% de su capacidad instalada.
La combinación de apertura importadora, caída del consumo y falta de competitividad sigue profundizando el impacto sobre una de las industrias más intensivas en empleo del país.