El Reloj del Juicio Final volvió a adelantarse y coloca a la humanidad en su situación más crítica desde que fue creado. Este símbolo, diseñado por el Bulletin of the Atomic Scientists, indica ahora que faltan 85 segundos para la medianoche, una advertencia sobre el empeoramiento de los riesgos globales asociados a la amenaza nuclear, la crisis climática, los peligros biológicos y el avance acelerado de tecnologías disruptivas.

Dos continentes se acercan y podrían chocar: qué pasaría en el mundo si ocurre el impacto

La actualización se dio a conocer durante una presentación pública en Washington, donde los científicos responsables del proyecto alertaron que la actual combinación de amenazas no tiene antecedentes recientes. En este esquema, la medianoche simboliza el instante en que la Tierra se volvería inhabitable como resultado de decisiones humanas acumuladas a lo largo del tiempo.

Por qué se adelantó el Reloj del Juicio Final: los riesgos que preocupan a los científicos

El Reloj del Juicio Final fue creado en 1947 por científicos que habían participado en el desarrollo de la bomba atómica tras la Segunda Guerra Mundial. Desde su origen, se consolidó como una herramienta de divulgación científica destinada a traducir riesgos complejos en un mensaje claro para la sociedad, basado en evaluaciones técnicas y estratégicas.

Con el correr de los años, su enfoque se amplió más allá de la amenaza nuclear. A partir de 2007, el cambio climático comenzó a formar parte del cálculo, junto con otros riesgos emergentes vinculados al avance tecnológico y a la seguridad global, analizados por un consejo integrado por varios premios Nobel.

Entre los factores destacados por el Bulletin figura el incremento de conflictos armados que involucran a países con armas nucleares y el debilitamiento de los acuerdos de control vigentes. La eventual expiración del último tratado que limita los arsenales de Estados Unidos y Rusia podría dar lugar, según los expertos, a una carrera armamentista sin mecanismos de contención efectivos. 

La organización también advierte sobre los riesgos persistentes en las ciencias de la vida y el impacto transversal de la inteligencia artificial, especialmente por su capacidad de potenciar la desinformación. “La humanidad no ha logrado avances suficientes frente a los riesgos existenciales que nos amenazan a todos”, afirmó Alexandra Bell, presidenta y directora ejecutiva del Bulletin, sintetizando la gravedad del escenario.