La novela del mercado de pases llegó a su fin y Darío Benedetto ya tiene nuevo destino. Luego de un largo período de rumores e incertidumbre, el delantero de 35 años definió el club en el que buscará relanzar su carrera y recuperar su olfato goleador: jugará en Barcelona de Ecuador.
"Pipa", quien se encuentra con el pase en su poder tras un deslucido paso por Newell’s Old Boys, viajará este miércoles rumbo a Guayaquil. Allí se someterá a la revisión médica de rigor y, si todo sale bien, estampará la firma en un contrato por una temporada.
Su llegada al conjunto "Torero" no es una apuesta menor: el equipo dirigido por el venezolano César Farías necesita jerarquía inmediata para afrontar un desafío crucial a mediados de febrero. Barcelona disputará la Fase 2 del Repechaje de la Copa Libertadores nada menos que contra Argentinos Juniors, por lo que Benedetto podría tener su estreno enfrentando a un equipo de su país.
Una sequía que preocupa
Aunque su nombre representa una incorporación de renombre internacional para el fútbol ecuatoriano, la actualidad de Benedetto está lejos de sus años dorados. El delantero acumula más de 150 goles en su carrera (166 para ser exactos), pero arrastra una pesada racha negativa: hace casi dos años que no convierte un gol.
Su último grito sagrado data de febrero de 2024, cuando le marcó a Tigre por la Copa de la Liga vistiendo la camiseta de Boca. Desde entonces, inició un derrotero que incluyó pasos por el "Xeneize", Querétaro (México), Olimpia (Paraguay) y la "Lepra", acumulando 36 partidos sin poder festejar.
El paso en falso por Rosario
Su última experiencia en el Parque Independencia estuvo lejos de las expectativas. En Newell's disputó apenas nueve partidos, no logró sacarse la "mufa" y sufrió diversas molestias musculares que le quitaron continuidad. Su imagen final quedó marcada por la derrota 3-0 ante Belgrano, tarde en la que desperdició un penal que podría haber cortado su sequía.
Ahora, en Ecuador, Benedetto buscará dejar atrás las polémicas, como aquel recordado conflicto con Diego Martínez y la frase de las "noches alegres". Además, buscará superar esas lesiones que lo impidieron brillar, con el objetivo de intentar acercarse a aquella versión letal que brilló en Boca con 71 goles y lo llevó a la Selección Argentina.