El Gobierno nacional enviará al Congreso un proyecto de ley para ratificar la adhesión de la Argentina al Consejo de Paz, el organismo internacional impulsado por Donald Trump y presentado durante el Foro Económico Mundial de Davos. Así lo confirmaron fuentes de la Casa Rosada, al precisar que la iniciativa no está prevista para ser tratada en las sesiones extraordinarias de febrero y que podría ingresar al Parlamento a principios de marzo.
La incorporación de la Argentina como integrante fundador del Consejo de Paz (Board of Peace, en inglés) representa un salto diplomático en la relación con Estados Unidos y, al mismo tiempo, el primer avance concreto de la nueva política exterior que impulsa el presidente Javier Milei. En ese marco, ambas administraciones nacionales buscan avanzar hacia un abandono progresivo de diversos organismos multilaterales vigentes y configurar una nueva matriz de vínculos internacionales por fuera de la órbita de las Naciones Unidas.
Este martes, la cuenta oficial del Consejo de Paz dio la bienvenida a los países que integran el grupo inicial, entre ellos la Argentina. También forman parte Camboya, Albania, Armenia, Azerbaiyán, Baréin, Bulgaria, Hungría, Egipto, El Salvador e Indonesia. Durante la sesión de apertura en Davos, la ratificación de la carta fundacional sumó además la presencia de líderes de Baréin y Marruecos.
Desde la Casa Rosada aclararon a Infobae que, para que la Argentina pueda integrarse de manera plena al organismo, primero debe contar con la ratificación del Congreso. En ese sentido, señalaron que el proyecto aún se encuentra en elaboración y que no sería incluido en el temario de extraordinarias, donde se prevé la conformación de comisiones clave y el abordaje del Acuerdo Mercosur-Unión Europea.
Actualmente, las comisiones permanentes de Relaciones Exteriores y Culto de la Cámara de Diputados y del Senado no están conformadas. En Diputados, el último titular del área por el oficialismo fue Fernando Iglesias, hoy embajador en Bélgica y ante la Unión Europea. Una de las vicepresidencias estaba a cargo de Juliana Santillán, quien aparece como una de las posibles candidatas a presidir la comisión. En el Senado, en tanto, el cargo había sido ratificado para el período 2025 al formoseño Francisco Paoltroni.
La reactivación de estas comisiones no se demoraría demasiado. En el temario dispuesto por decreto por el presidente Milei se incluyó la ratificación parlamentaria del acuerdo entre la Unión Europea y el Mercosur, cuya cámara de origen sería Diputados.
En este contexto, Trump afirmó recientemente que el nuevo organismo podría convertirse en “uno de los más trascendentales jamás creados”, al destacar el ingreso de 59 países al proceso de paz en Oriente Medio. Esta expansión internacional respalda la estrategia del expresidente estadounidense de posicionar a Estados Unidos fuera de los marcos tradicionales, como la ONU.
Según la información difundida por el Consejo de Paz, los países que deseen obtener un “asiento permanente” deberán abonar U$S1.000 millones. No obstante, la Argentina no deberá realizar ese pago, ya que aún no definió una afiliación de ese tipo y cuenta con tres años de gracia para decidirlo.
El liderazgo del Consejo recae exclusivamente en Donald Trump, quien posee poder de veto sobre todas las decisiones y controla la agenda institucional. El comité ejecutivo está integrado por figuras como Marco Rubio (secretario de Estado), Jared Kushner, el enviado especial Steve Witkoff y el ex primer ministro británico Tony Blair.
Durante su discurso en Davos, Trump agradeció el trabajo de Witkoff y Kushner en la liberación de rehenes y la coordinación de la ayuda humanitaria en Gaza. “La combinación del Consejo de Paz con el tipo de personas que tenemos aquí, junto con las Naciones Unidas, puede ser algo muy, muy único para el mundo”, sostuvo.
Entre los 20 puntos prioritarios del plan del Consejo de Paz, el objetivo más urgente es poner fin a la guerra entre Israel y Hamas, además de avanzar en la reconstrucción y la administración civil de la Franja de Gaza. Según los estatutos, la supervisión quedará a cargo de un comité tecnocrático palestino, que administrará de manera transitoria el enclave, mientras la Junta coordina el despliegue de la Fuerza Internacional de Estabilización (ISF), destinada a sostener el alto el fuego y desarmar a los grupos insurgentes.
La Junta de la Paz también prevé intervenir en otros focos de conflicto global, como la guerra en Ucrania y la denominada “Operación Martillo de Medianoche”, orientada a frenar el programa nuclear de Irán. En su exposición, Trump mencionó además la normalización de la crisis en Venezuela y la eliminación del ISIS en Siria, junto con una revisión de distintas mediaciones estadounidenses en el mundo.
“Mucha gente no sabía en 2020 que algunas de esas guerras estaban ocurriendo. Algunas llevaban 32, 35 y hasta 37 años. Nos alegró mucho detener la guerra entre India y Pakistán, dos naciones nucleares”, afirmó Trump. Y agregó: “Como presidente, puse fin a ocho guerras en nueve meses, incluyendo Camboya y Tailandia. Kosovo y Serbia, la República del Congo y Ruanda, Pakistán e India, Israel e Irán, Egipto y Etiopía. Estamos trabajando en eso ahora mismo”.