La decisión del gobernador Osvaldo Jaldo de remover la conducción de la Caja Popular de Ahorros (CPA) ligada al gremio bancario que lidera el diputado nacional Carlos Cisneros generó tensiones en el oficialismo. Sin embargo, el flamante interventor, Guillermo Norry, restó trascendencia a posibles repercusiones por la medida, y advirtió que su intención es “trabajar codo a codo” con esa rama sindical.
“Yo no tengo ninguna hipótesis de conflicto en ese sentido”, aseveró el contador, en una entrevista con “Buen Día Verano”, el programa de LA GACETA Play.
Norry, que recientemente se había desempeñado interinamente al frente de la Intendencia de Alberdi -tras la intervención del municipio, hasta entonces a cargo de Luis “Pato” Campos- prestó juramento el viernes pasado, en un acto en la Casa de Gobierno, junto al subinterventor Antonio Bustamante.
La nueva conducción ocupó los lugares de José Díaz y de Darío Amatti, quienes estuvieron presentes en la ceremonia, algo que fue tomado como un gesto positivo entre los peronistas, en medio de un clima convulsionado. De hecho, hubo palabras de agradecimiento para ambos por parte de Jaldo y del vicegobernador, Miguel Acevedo.
Norry mantuvo esa tónica. En diálogo con LG Play, contó que el viernes se presentó en la CPA ante el personal, y dijo que tuvo una “muy buena recepción”. “Estamos trabajando en conjunto con el doctor Bustamante en conocer distintas áreas de esta verdadera ‘joya’ de la Provincia”, dijo. Aclaró que, según las primeras impresiones, “hemos visto muy bien” la situación de la CPA, “apegada a las normas”.
El interventor recordó las distintas acciones que lleva adelante el organismo, y remarcó “el pedido concreto del gobernador” respecto al “apego total a las normas y a la carta orgánica de la institución”, así como mantener el fin social previsto en su creación.
Recordó a su vez que la entidad cuenta con distintos organismos que supervisan sus actividades, además de auditorías. En ese sentido, contó que ya tuvo una reunión con los gerentes de las distintas áreas, a los que se les ratificó la confianza. “Son los que tienen el conocimiento de la institución. Eso es innegable. La Caja había venido trabajando muy bien, con una presencia muy importante”, apuntó. Aclaró que, de todos modos, puede haber “retoques” en algún área.
Luego, se refirió a la situación interna tras el cambio. “La Caja tiene muchos trabajadores. Y todos los cambios generan una incertidumbre, con rumores que abundan. Les dije a los gerentes que nosotros, los interventores, nos consideramos trabajadores, somos laburantes igual que ellos; con otro signo de responsabilidad, nada más. Pero no venimos de ninguna manera a deconstruir el armado laboral ni sindical que tiene la Caja Popular. Muy por el contrario: venimos a trabajar junto a ellos codo a codo”, añadió.
Además, valoró al predisposición de su antecesor, Díaz, quien quedó en la gerencia encargada de la asesoría letrada. “Está a total disposición, como dijeron el gobernador y el vicegobernador; ahora, como gerente de Jurídicos. Estuvo y participó de la reunión (de autoridades) y nos presta su apoyo, su asesoría y su conocimiento de lo que fue su función en estos últimos años”, manifestó el nuevo titular de la CPA.
Luego, en términos generales, valoró “la colaboración de todos los gerentes” que se desempeñan en el ente financiero. “Somos conscientes de que muchos de ellos pertenecen a la Asociación (Bancaria), son bancarias y bancarios. No tenemos ninguna diferencia con ninguno. Muy por el contrario”, aseveró Norry.