Estados Unidos atraviesa una de las tormentas invernales más fuertes de la última década. El fenómeno meteorológico llamado Fern afecta a gran parte del país y también se extiende a regiones de Canadá.
La combinación de nevadas intensas, lluvias y temperaturas extremas mantiene bajo alerta a más de 200 millones de personas en al menos 35 Estados, con graves impactos a las infraestructuras, los transportes y los servicios.
Ante la gravedad de la situación, el presidente Donald Trump declaró el estado de emergencia en varios Estados, entre ellos Carolina del Sur, Carolina del Norte y Virginia, y prometió asistencia a través de la Agencia Federal para el Manejo de Emergencias (FEMA).
“He aprobado declaraciones de emergencia para las históricas tormentas invernales que se dirigen al gran estado de Carolina del Sur y la mancomunidad de Virginia”, escribió el mandatario en su red social Truth, donde aseguró que el Gobierno seguirá con el compromiso de asistir a los afectados
Según el Servicio Meteorológico Nacional (NWS), la tormenta recorre más de 3.700 kilómetros, desde las Montañas Rocosas, hasta el noreste del país, con fuertes nevadas desde Oklahoma hasta el sur de Maine, y lluvias heladas generalizadas en el sur y el sudeste.
La acumulación de nieve podría alcanzar entre 30 y 60 centímetros, mientras que las capas de hielo podrían llegar hasta 2,5 centímetros, lo que aumenta los peligros, en especial para los tendidos eléctricos y el arbolado urbano.
El fenómeno ya obligó a declarar el estado de emergencia en 17 Estados y Washington DC, mientras que nueve Estados activaron a la Guardia Nacional para tareas de rescate, remover la nieve y asistencia ante cortes de energía.
Las principales ciudades bajo alerta incluyen Nueva York, Boston, Washington DC, Atlanta, Dallas, Nashville, Cincinnati y Pittsburgh. En Estados del centro y sur del país, las autoridades advirtieron que el impacto del hielo podría generar daños comparables a los provocados por huracanes, debido al peso acumulado sobre líneas eléctricas y rutas.
El temporal ya provocó problemas de conectividad por el cierre preventivo de autopistas.
Por otro lado, los reportes dan cuenta de que más de 95.000 hogares quedaron sin electricidad.
Pronóstico
Las temperaturas extremas agravan el escenario. El NWS reportó sensaciones térmicas cercanas a -40 °C en regiones del centro-norte del país, donde el riesgo de congelación puede producirse en pocos minutos de exposición. En total, más de 43 millones de personas permanecen bajo alerta de frío extremo.
En ese marco, Trump aseguró que la FEMA cuenta con recursos listos para responder, incluyendo equipos de búsqueda y rescate, raciones de alimentos, mantas y generadores. Sin embargo, las autoridades advierten que la magnitud del fenómeno sigue siendo preocupante, y recomiendan evitar desplazamientos innecesarios y seguir la información oficial.
Según los pronósticos, la tormenta continuará avanzando hacia el noreste hasta el comienzo de la próxima semana.
Las tareas de recuperación, en tanto, podrían extenderse durante varios días más debido a la persistencia del frío extremo y de la gran cantidad de hielo acumulado.