La derrota frente a Independiente Rivadavia fue un golpe duro para los protagonistas de Atlético Tucumán. El "Decano" viajó hasta Mendoza con las valijas cargadas de ilusión tras una buena gira en Uruguay y una larguísima pretemporada, pero tuvo un partido en el que pasó de todo y finalmente se terminó quedando sin nada. Una interrupción que parecía definitiva, un segundo tiempo en el que el equipo fue muy superior y un gol que aún no termina de quedar claro si estuvo bien convalidado, construyeron el caldo de cultivo para el malestar que se generó en los vestuarios de la visita.

Caras largas, silencios, resignación. Mucha bronca y dolor. Una mezcla de todas esas sensaciones se percibió mientras los jugadores y el cuerpo técnico se retiraban del "Bautista Gargantini". Claro, el pensamiento principal que reinaba en el "Decano" era: "nos merecíamos llevarnos algo".

“Da bronca, porque hicimos un esfuerzo muy grande. Está a la vista lo que pasó. Ya está". Las pocas palabras de Ezequiel Ham, con alguna mueca de resignación incluida, resumen a la perfección ese malestar. El volante hizo su debut oficial con la camiseta de Atlético (justo frente a su ex club, que lo recibió con aplausos); sin embargo, su estreno se vio amargado por el desarrollo del partido.

“Comenzamos a mejorar cuando estaba terminando el primer tiempo y arrancamos mucho mejor el segundo. Después bueno, las cosas del fútbol. Lamentablemente no fue foul y no fue gol”, aclaró el "Turquito", haciendo referencia a la jugada que desembocó en el 2-1 de Independiente. Cada uno de los protagonistas que se acercaba a hablar con LA GACETA en Mendoza volvía a referirse con bronca a la polémica jugada.

Uno de los últimos en subirse al colectivo fue Renzo Tesuri, capitán del "Decano" en el debut, quien dialogó con este medio luego de ayudar a uno de los utileros a cargar elementos del equipo. El volante relató de cerca lo sucedido: "Las imágenes son claras, pero como siempre decimos: esto recién arranca, somos humanos y nos podemos equivocar. Yo le pedí a Bryan (Ferreyra) que por favor la vaya a revisar y él me decía que desde arriba le habían confirmado que había sido gol. El arquero y mis compañeros me decían que no había entrado", detalló.

La polémica del VAR

El volante contó que hubo una confusión acerca de si el VAR funcionaba o no. "A los 15 o 20 minutos, Brian nos llamó a mí y al capitán del otro equipo y nos comunicó que andaba, pero que habíamos arrancado sin él. Por eso yo le pedía que la vaya a revisar, porque mis compañeros estaban convencidos. Pero él me dijo que no podía, que ya lo habían chequeado desde el VAR y que no podía desautorizar esa voz", explicó.

Renzo, al igual que sus compañeros, también se fue con la sensación de que el equipo merecía más. "La verdad que da bronca irte con las manos vacías a Tucumán. Yo creo que habíamos hecho un buen partido; tuvimos situaciones claras para generar el 2-1. Nos vamos con mucha bronca. Creo que no nos superaron en ningún momento y tranquilamente nos podríamos haber ido en ventaja", detalló el mendocino.

Finalmente, desde su rol de capitán, cerró contando cuál es la postura del grupo ante el error arbitral. "Hoy le toca a ellos, ganaron. Hay que felicitarlos, pero nosotros tenemos que ir por este camino. Quejándonos no conseguimos nada. Se equivocó el humano, no pasó nada. Hay que 'tragar veneno' y que esto sirva para sacar algo positivo, algo más de adentro. Tenemos que cambiar rápido el chip; no podés seguir lamentándote o mirando si la jugada entró o no", concluyó.

Así, masticando bronca, Atlético dejó Mendoza. El debut dejó un sabor amargo, pero el plantel entiende que esto recién comienza y que el dolor debe capitalizarse. La oportunidad de redención será inmediata: este martes desde las 22.15, el "Decano" recibirá a Central Córdoba por la segunda fecha, con el objetivo claro de hacerse fuerte en casa y recuperar la sonrisa.