En la era de la inmediatez, los tiempos se aceleran. Así funciona el mundo, y también la política. Por eso, ya no se trata solo de pensar en 2027, sino también de actuar. De hacer y de mostrar. Y el gobernador Osvaldo Jaldo, obsesivo por el manejo del ritmo y de la escena, volvió de su licencia en 2X.

Su primera aparición fue una muestra de esa versión del mandatario, autodenominado “quebrachito tranqueño”.

Agradeció la labor de su reemplazante interino, el vicegobernador Miguel Acevedo.

Defendió la tarea de cada uno de los ministros de su gabinete ante las críticas de La Libertad Avanza (LLA), en especial, por los hechos de inseguridad y por los efectos de las tormentas.

Le dio un tirón de orejas a la intendenta de Lules, Marta Albarracín, por el reclamo de obras de infraestructura para esa localidad.

Anunció el endurecimiento de las medidas de detención para menores en conflicto con la ley, para quienes ordenó alistar un pabellón especial en el penal de Benjamín Paz.

Cuestionó las políticas económicas del gobierno de Javier Milei, aunque reafirmó la posición dialoguista con la Nación.

Eso sí: antes, insistió con que las arcas federales adeudan recursos millonarios a la Provincia.

Y no ocultó su enojo por la filtración anónima de sus fotos en vacaciones familiares. “No vamos a permitir el carancheo político”, avisó.

Para la próxima semana

Antes de salir de descanso, la previsión de Jaldo era de un 2026 signado por el diálogo político y por la gestión de recursos ante la Casa Rosada.

El regreso del mandatario dejó a las claras que ambas cuestiones están por verse.

Los puentes con Balcarce 50 siguen tendidos. Pero las últimas tratativas por las acreencias de la Provincia con la Nación están pendientes todavía de confirmaciones oficiales.

Las expectativas están puestas en la reunión con los ministros de Interior, Diego Santilli, y de Economía, Luis Caputo, prevista para la semana próxima.

El objetivo de la Casa de Gobierno es recuperar parte de esos recursos, a fin de compensar la caída en los ingresos por la Coparticipación Federal.

Son cerca de $100.000 millones originados por distintos conceptos, como la atención de afiliados al PAMI en hospitales públicos y el pago de certificados de obra de proyectos originados por la Nación, pero saldados por el erario tucumano.

Jaldo argumentó que no pretende un reintegro “en una sola cuota y de contado”. Pero sí que la administración libertaria brinde respuestas en un escenario de incertidumbre financiera.

Las negociaciones con Santilli -reemplazante de Lisandro Catalán en esa cartera- y con Caputo serán todo un indicador de lo que viene.

El titular del Palacio de Hacienda, recordó Jaldo, es quien “maneja la moneda”.

El ministro del Interior, en tanto, comenzó el año recorriendo las provincias con la misión de reunir votos a favor de la reforma laboral que impulsa Milei en el Congreso.

El gobernador afirmó que no tuvo charlas con sus diputados y senadores, y recalcó que no está tomada una postura aún sobre el proyecto en cuestión.

Se expresó a favor de modernizar la normativa, pero aclaró que se deben respetar los beneficios otorgados durante el peronismo a la clase trabajadora. Con ello, dejó un signo de interrogación sobre qué harán sus legisladores nacionales.

Así como en 25 de Mayo y San Martín no tienen certezas sobre la deuda de la Nación, el “poroteo” libertario tampoco puede dar por seguro el apoyo tucumano en la Cámara de Diputados y en el Senado.

Para los próximos meses

La sensación es que el gobernador no vincula hasta el momento la ofensiva discursiva de los referentes locales de La Libertad Avanza sobre su gestión con el devenir del diálogo con la Casa Rosada. “Tenemos buena relación con la gente que decide. No con los que hacen sacha política, sino con los que deciden”, enfatizó ante los micrófonos.

En el gobierno, sin embargo, tomaron nota de la estrategia del espacio que lidera Catalán.

Con Jaldo de licencia, el propio ex ministro de Milei y los diputados Federico Pelli, Soledad Molinuevo y Gerardo Huesen pusieron el foco sobre los hechos de inseguridad, sobre el impacto de las lluvias y sobre las políticas alimentarias de la Provincia.

A primera hora del miércoles, ya reincorporado al frente del Ejecutivo, Jaldo reunió a su gabinete y dio la orden de mostrar la gestión. Encomendó a dos de sus principales lugartenientes, Darío Monteros (Interior) y Federico Masso (Desarrollo Social), que se encarguen de reforzar la presencia territorial. Y luego, ante las cámaras, pisó el acelerador.

Primero, dejó a las claras su enojo por “el carancheo político” y la foto filtrada. Remarcó luego que su licencia fue sin goce de sueldo, sin costo para las arcas tucumanas, y que se trató de un viaje netamente familiar. Recordó versiones infundadas sobre su salud que se habían lanzado al inicio de su mandato y redobló la apuesta. “Este gobernador es tranqueño, es quebrachito, es duro”, lanzó. Y se subió al centro del ring:“en el 2027, este quebrachito tranqueño los va a volver a atender”.

El mensaje desafiante, en una primera lectura, estuvo dirigido a La Libertad Avanza. De manera indirecta, el tranqueño avisó que estará en la próxima contienda provincial. Y el partido de Milei asoma como el principal rival para el PJ tucumano.

De todos modos, algunos interpretaron que los dichos del tranqueño tuvieron otros destinatarios. En especial, cuando dijo que “este es el gobernador que hace doler la cabeza, política e institucionalmente, a propios y extraños”.

Para el próximo año

El interrogante está en los próximos movimientos que hará el gobernador. En el gabinete dan por descontado que Jaldo buscará mantenerse en el centro de la escena, con el control de la agenda y el peronismo encolumnado detrás de su conducción. Incluso, algunos olfatean cambios, no en los cargos principales, pero sí con medidas de impacto político. Otra vez, anticipan en su equipo, el jefe del PE buscará administrar los tiempos de la política local.

Es que, si bien 2026 no es un año electoral, ya se vive como tal.

El propio calendario favorece esa vorágine.

Aunque no terminó enero, entre la dirigencia ya se barajan fechas tentativas para los comicios provinciales, con mayo y junio de 2027 como cita probable para la renovación de autoridades locales.

Se especula con que esta vez sí habrá PASO a nivel nacional, dada la necesidad que tendrán los espacios políticos de dirimir las listas sin que los líderes -incluido Milei- se vean obligados a bajar pulgares.

Y, mientras tanto, se mencionan nombres de ministros de perfil técnico como posibles candidatos, con la Sección Capital como terreno fértil para tratar de hacer frente a la renovación que buscarán imponer desde la vereda libertaria.

La política tucumana, como esos audios de WhatsApp que se escuchan apurados, está en 2X.