Cecilia Bolocco abrió las puertas de su intimidad y dejó ver cómo es la casa de verano que diseñó a su medida en la costa chilena. La ex Miss Universo y exesposa de Carlos Menem construyó esta residencia como un espacio de descanso, donde el paisaje y la tranquilidad del mar son parte central de la experiencia cotidiana.

La propiedad está ubicada en Zapallar, una de las zonas más exclusivas del litoral de la región de Valparaíso. Rodeada de naturaleza y con una vista directa al océano, la casa se integra de manera armónica con el entorno. Grandes ventanales permiten que la luz natural sea protagonista en cada ambiente y que el horizonte marino se convierta en un elemento permanente del diseño interior.

El estilo elegido por Bolocco combina rasgos mediterráneos con toques contemporáneos. Predominan los colores neutros y cálidos, como arenas y grises suaves, que aportan serenidad y elegancia sin caer en un minimalismo extremo. Cada espacio fue pensado para resultar funcional y, al mismo tiempo, acogedor, reflejando una impronta personal que se aleja de las tendencias rígidas.

Uno de los sectores más destacados de la vivienda es la cocina, concebida como el verdadero centro de la casa. Amplia y luminosa, fue diseñada para facilitar el encuentro y la vida familiar. Allí conviven materiales modernos con detalles clásicos, en un ambiente pensado tanto para el uso diario como para recibir invitados durante el verano.

La residencia cuenta además con sistemas de seguridad de última generación, un aspecto clave para garantizar privacidad y tranquilidad en una zona tan exclusiva. Este detalle refuerza la idea de la casa como refugio personal, alejado del ritmo urbano y del constante foco mediático que suele rodear a la conductora.

Más allá del diseño y la ubicación, la casa de Cecilia Bolocco se consolidó como un punto de reunión para su familia y amigos. Las tardes en la terraza, los encuentros en el quincho y las comidas compartidas en la cocina forman parte de la rutina estival que ella misma suele mostrar en redes sociales. Así, la propiedad no solo destaca por su arquitectura, sino también por el sentido de hogar que transmite.