Las lluvias que azotan a Tucumán desde hace más de 72 horas mantienen en alerta a los equipos de asistencia social, que trabajan de manera permanente en las zonas más comprometidas por anegamientos y desbordes de ríos. Así lo confirmó a LA GACETA el ministro de Desarrollo Social, Federico Masso, quien destacó que la prioridad es estar cerca de las familias afectadas y garantizar la ayuda básica.
“Venimos trabajando prácticamente sin descanso”, señaló el funcionario, al detallar que uno de los puntos más críticos fue la zona de Los Gómez, donde se produjo un desborde del río Salí. Allí, junto a distintas áreas sociales y comunales, se desplegó un operativo de contención y asistencia directa a los vecinos.
Masso adelantó que en las próximas horas se instalará en ese sector un centro de distribución para la entrega de agua mineral y mercadería. “Es para asistir a la gente hasta que las aguas nos permitan hacer un relevamiento más profundo y acompañar a las familias en lo que respecta a las pérdidas materiales”, explicó.
El ministro indicó que, por precaución, algunas personas fueron resguardadas en edificios públicos, aunque aclaró que el número de evacuados es bajo en relación con la magnitud del fenómeno climático. “Muchas familias deciden no evacuarse si el agua no supera los 20 o 30 centímetros. Por eso es clave que todos los equipos estén presentes en el territorio”, remarcó.
Además de Los Gómez, los operativos se concentran en el sur y el este de la provincia. En ese sentido, Masso señaló que se continuará con la asistencia en distintos puntos afectados en los últimos días, como Las Talitas, Tafí Viejo, Graneros, La Cocha y otros sectores donde se registraron anegamientos recientes.
“Estamos trabajando contra el reloj, prácticamente todo el día, siguiendo este fenómeno que, según los pronósticos, podría extenderse hasta el jueves”, sostuvo.
En cuanto a la situación hídrica, el ministro explicó que se aguarda un informe actualizado del Comité de Emergencia, elaborado por Defensa Civil. Destacó como un dato alentador que las lluvias hayan cesado en los cerros catamarqueños, lo que reduce el impacto sobre los ríos del sur tucumano. “Estimamos que hoy los caudales deberían seguir bajando”, afirmó.
Por último, indicó que se mantiene un monitoreo permanente sobre el dique Escaba, cuya cota se encontraba en 614 metros, aún por debajo del nivel que obligaría a la apertura de compuertas, una situación que podría generar complicaciones en zonas bajas.
“La situación es seguida minuto a minuto. Lo importante es estar presentes y acompañar a la gente en este momento tan difícil”, concluyó Masso.