Tras una primera exportación de 2.300 kilos de chiles, un nuevo cargamento de 2.000 kilos de productos hortícolas producidos en Tucumán llegó el viernes último a Francia. El envío partió el lunes desde Argentina y arribó a destino en cinco días, con una carga compuesta mayormente por ajíes frescos. Esta segunda experiencia incluyó además el debut de un nuevo producto enviado como prueba comercial por la empresa Tropic Fresh, de la tucumana Aracelis Tarascio, de 29 años: 105 kilos de berenjena. “Los 2.000 kilos salieron el lunes y llegaron el viernes a Francia. De esos, 105 kilos son de berenjena, que se hizo para probar. El resto es chili”, explicó la responsable del proyecto exportador, quien cuenta con una red de distribución propia en Europa y presencia en Abu Dhabi.
La mercadería fue trasladada en camión desde Tucumán hasta Buenos Aires y luego embarcada en un vuelo directo de Air France, aprovechando la conectividad diaria con París. “Argentina tiene muy buena conexión con Europa, hay vuelos todos los días. Eso es un punto a favor”, destacó. Una vez en destino, casi toda la carga fue distribuida en París, principalmente entre restaurantes y verdulerías especializadas. “Tengo armada la cadena de distribución. Hacemos reparto tienda por tienda, por cajas. Todos los días se distribuye”, señaló.
La firma todavía tramita poder exportar pepino tipo karela, pero falta la habilitación final fitosanitaria emitida de Buenos Aires. Como consecuencia, se perdieron grandes volúmenes de producción. Senasa regional y la empresa ya requirieron el aval para avanzar con este producto.
“Tiramos 5.000 kilos de pepino. Excelente calidad, pero hubo que tirarlo a la basura porque no tenemos la certificación”, relató. Y agregó: “Es un producto que no tiene mucha vida útil. Si no sale, se pudre. Más de una semana no dura”.
Parte de la mercadería pudo regalarse, pero es de bajo consumo e incidió el volumen total. “Regalamos un poco a unas familias en Metán, Salta, pero 5.000 kilos nadie se los puede comer”, explicó la exportadora.
Según detalló, se espera la respuesta desde Europa tras la solicitud desde Buenos Aires para ampliar la lista de productos e incluir la variedad. “Nosotros no entendemos bien si es un click, una llamada telefónica o qué, aunque en Buenos Aires enviaron la solicitud. Tucumán está presionando”, subrayó. En ese marco, destacó el rol del Senasa regional: “Desde Tucumán nos apoyaron muchísimo. El coordinador regional peleó para que se habiliten los códigos del chili y de la berenjena”.
Más allá del logro, la experiencia dejó un diagnóstico crítico sobre el sistema exportador argentino. “Yo exporté desde otros países y Argentina fue el lugar más difícil. No sé cómo se podría animar alguien que no sepa exportar, como un tomatero de Tucumán”, sostuvo Tarascio.