Interrogantes
Una investigación en curso y tres días de luto en todo el país
La peor tragedia ferroviaria de la última década en España deja al menos 40 fallecidos y más de 150 heridos tras el choque de dos trenes de alta velocidad en el sur del país. Las autoridades creen que la cifra de víctimas mortales podría aumentar porque se teme que siga habiendo cuerpos atrapados en los vagones. Hay más de 30 desaparecidos. El presidente del gobierno español, Pedro Sánchez, ha decretado tres días de luto oficial. El siniestro, que tuvo lugar el domingo, en la provincia andaluza de Córdoba, sacude al país por la magnitud de la catástrofe. También deja interrogantes, ya que el siniestro se produjo en una recta, en un tramo de vía recientemente reparado y con trenes nuevos, que acababan de ser revisados. “Todos nos preguntamos cómo ha sido posible, qué ha sucedido. El tiempo y el trabajo de los técnicos nos darán la respuesta. Vamos a dar con la verdad, cuando conozcamos la respuesta con absoluta transparencia lo pondremos en conocimiento de los ciudadanos”, dijo Sánchez. España ha realizado grandes inversiones en el transporte ferroviario y cuenta con la red de alta velocidad más extensa de Europa.
Los hechos
El impacto hizo de los vagones una trampa mortal para los pasajeros
El choque se produjo el domingo a las 19.45 locales, cuando los tres últimos vagones de un tren de la compañía Iryo que viajaba de Málaga a Madrid descarrilaron y chocaron con un tren del servicio Alvia de la empresa estatal Renfe, que circulaba por la vía contigua en sentido inverso. El impacto provocó que los dos primeros vagones del tren estatal, que realizaba el trayecto Madrid-Huelva, también descarrilaran y cayeran por un terraplén de unos cuatro metros de profundidad, lo que dificulta las tareas de rescate. En el tren de Iryo viajaban unas 300 personas, mientras que el tren de Renfe llevaba 184 pasajeros a bordo. El accidente se produjo en una recta, cuando los trenes viajaban a 200 kilómetros por hora, por lo que el impacto fue brutal.
Los vagones que chocaron acabaron convertidos en amasijos de hierros, una prisión mortal para sus pasajeros. Las imágenes muestran los vagones seccionados, algunos hundidos como si fueran de papel, y trozos de los trenes dispersos por cientos de metros. Los primeros en llegar fueron la Policía Local, Protección Civil y el alcalde de Adamuz, la pequeña localidad cordobesa cercana, que recibieron el aviso y avisaron de la envergadura del accidente. Empezaron a sacar heridos y fallecidos de los trenes hasta que se le unieron unidades de emergencias, equipos médicos y fuerzas de seguridad de otras localidades. “Somos un pueblo muy pequeño, pero se ha volcado todo el pueblo”, contó Rafael Moreno, regidor de la localidad. También acudieron vecinos con mantas y con comida dispuestos a ayudar. El despliegue de efectivos de emergencia es muy amplio. Más de 220 guardias civiles, pertenecientes a unidades de Seguridad Ciudadana, Agrupación de Tráfico, Grupo de Reserva y Seguridad y del Servicio Aéreo, continuaban anoche trabajando. También se desplegaron 40 efectivos de la Unidad Militar de Emergencias. La conexión ferroviaria de alta velocidad entre Andalucía y Madrid quedó suspendida, y el ministro de Transportes señaló que puede durar semanas.
La cuenta
Al menos 40 fallecidos, más de 100 heridos y unos 30 desaparecidos
Las autoridades españolas han informado de 40 fallecidos y 112 heridos que fueron llevados a diferentes hospitales de la región. Ayer por la tarde 41 personas seguían ingresadas, algunas de ellas en cuidados intensivos, según la Agencia de Emergencias de Andalucía. Cinco de los hospitalizados eran niños. Entre los fallecidos se encuentra el conductor del tren Alvia, de 27 años, que salió despedido por el cristal tras el impacto. Algunos de los fallecidos “son difícilmente reconocibles y, por tanto, difícilmente identificables y se necesita una prueba de ADN”, ha dicho el presidente andaluz, Juanma Moreno Bonilla. Según informó el ministro de Transportes, Óscar Puente, el impacto fue “terrible”, y la cifra de fallecidos “no es definitiva”. Las autoridades regionales y nacionales han habilitado en las estaciones afectadas puntos de información para los familiares, que el domingo acudían angustiados en busca de información. Se activó un grupo de Asistencia Psicológica en Madrid, Córdoba, Huelva y Sevilla para atender a víctimas y familiares. “Hoy es un día de inmenso dolor. Toda tragedia exige dos cosas: unidad en el dolor, unidad en la respuesta. El Estado ha actuado unido, coordinado, con lealtad”, dijo Sánchez.
Desconcertados
Los expertos se cuestionan Qué podría haber causado el accidente
La tragedia ha desconcertado tanto a las compañías ferroviarias como al Ministerio de Transportes, ya que se produjo en una recta, con trenes nuevos y revisados.
Las autoridades han pedido que no se especule sobre las causas del siniestro. El ministro Puente, describió el accidente como “tremendamente extraño” en una rueda de prensa pasada la medianoche. Según dijo, el tren Iryo era prácticamente nuevo, con una antigüedad de menos de cuatro años, y la vía está completamente renovada, tras una inversión de 700 millones de euros. En ese tramo, los trabajos concluyeron en mayo. El siniestro, dijo el ministro, es “raro y difícil de explicar”. Los trenes circulaban a unos 200km/h en un tramo en el que se pueden alcanzar los 250km/h, por lo que el exceso de velocidad no parece tampoco ser la causa del accidente. Medios españoles apuntan a la posibilidad de que el accidente hubiera sido causado por una rotura de la vía por la que iba el tren Iryo, que invadió la vía contraria y acabó impactando con el convoy de Alvia. Sobre esa posibilidad, el ministro Puente dijo: “Es otra tesis. Rotura de vía hay. (...) Hay que determinar si es la causa o la consecuencia”.