Estamos en diciembre de 1998, plena huelga de los trabajadores municipales. Los inspectores de tránsito se habían movilizado, exigiendo la renuncia del entonces jefe de la repartición, Nelson Rébora. Como era de esperarse, la ciudad se convirtió en un caos. El Gobierno provincial decidió actuar y por orden del gobernador Antonio Bussi los policías se vieron obligados a dirigir el tránsito. Uno de ellos, subido a la garita -tan pintorescas, desaparecidas del paisaje urbano- mira al fotógrafo con cara de pocos amigos.
Recuerdos fotográficos: parece un varita, pero no lo es
En este espacio procuramos revivir el pasado por medio de imágenes que se encuentran guardadas en ese tesoro que es el Archivo de LA GACETA.